«España puede ser ese gran aliado europeo que ayude a Argentina a consolidar un proceso de recuperación económica fuerte y sostenido«, dijo Jaime García Legaz, secretario de Comercio en el gobierno de Mariano Rajoy.

En el Foro de Inversión y Negocios de Argentina, García Legaz destacó la importancia de España como segundo país inversor en Argentina, «con cerca de 17 mil millones de dólares«, y apostó a sectores «donde ahora mismo no hay inversión española en cantidades relevantes«: «Por ejemplo en el sector energético, en el sector de energías renovables, España es un país muy fuerte en la producción de energía eólica o fotovoltaica«.

Según García Legaz, las inversiones extranjeras fueron clave en el desarrollo económico español «de los últimos 40 años«: «No se entiende por ejemplo el boom del sector industrial español sin la inversión extranjera; España es hoy el segundo productor de automóviles de Europa, muy por delante de Francia o de Italia, con tres millones de vehículos al año, y es todo inversión extranjera«.

– ¿Está fundamentada la percepción negativa que generaron las inversiones españolas en los años noventa?- le preguntó Clarín.

– Los inicios de un proceso de privatización son siempre difíciles y siempre generan la sensación, en todos los países y España también lo vivió cuando inició sus privatizaciones en los años 90, de que se está vendiendo lo mejor del tejido empresarial a inversores extranjeros, de que las joyas de la corona van a parar a manos de inversores no residentes. Esa sensación se va diluyendo conforme los ciudadanos comprueban que esas privatizaciones ayudan a crear empleo más cualificado, a mejorar el tejido productivo del país, a potenciar las exportaciones, a mejorar la cualificación del personal que ingresa en esas empresas.

Fuente: Clarín.