A pocos meses de empezada su gestión, el 1ro de abril de este año, el Gobierno de Mauricio Macri decretó incrementar el volumen de corte de bioetanol con naftas del 10 al 12 por ciento. La medida benefició exclusivamente al sector cañero, particularmente a las provincias de Salta, Tucumán y Jujuy, dado que el aumento fue suplido meramente con bioetanol a base de azúcar.

Estos últimos meses, altos funcionarios de la cartera de Energía y Agroindustria estuvieron anunciando que se intensificará el uso de bioetanol en el parque automotriz argentino.

El propio Juan José Aranguren, ministro de Energía y Minería, meses atrás hizo pública esta idea del Gobierno nacional y Néstor Roulet, secretario de Agregado de Valor del Ministerio de Agroindustria de la Nación, ratificó está decisión durante el Simposio de Bioeconomía Argentina Región Centro Pampeana que se desarrolló el mes pasado.

Actualmente, autoridades están manteniendo diálogo con los distintos sectores: empresas petroleras, estaciones de servicio, actores de la industria automotriz como Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) e industriales productores de bioetanol.

La idea del Gobierno es la ejecución de un plan nacional de bioetanol que apunte a elevar el porcentaje de corte en naftas (se está evaluando si podrá ser del 15, 20 o 22 por ciento) e implementar el uso de motores «flex-fuel», que permiten a los vehículos funcionar con 100 por ciento de bioetanol o bien con porcentajes indistintos de nafta o biocombustible.

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«Hay una posibilidad (que es la que desarrolló Brasil y que después de más de 10 años está más que comprobada) que es la de utilizar directamente el alcohol hidratado al 96 por ciento. Eso requiere una regulación especial de los motores y una normativa determinada, como la que tiene Brasil. Nosotros tenemos normas europeas, tendríamos que cambiarlas y a partir de ahí podríamos poner en vigencia el doble surtidor, es decir, no sólo ofrecer alconafta, sino también el alcohol puro, con lo cual una planta de etanol (como, por ejemplo, la de Villa María) podría proveer directamente de etanol los surtidores», explicó Roulet.

Este plan se estaría lanzando durante el primer semestre del año entrante y genera grandes expectativas en la industria nacional del bioetanol.

Consultado por energiaestrategica.com, Patrick Adam, Director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaiz), asegura: “En caso de que el Gobierno decida aumentar el uso del bioetanol, ya sea incrementando el corte o lanzando una medida Flex-Fuel, desde la industria tenemos un plan de inversiones de al menos 400 millones de dólares entre 2 y 4 años, ya sea duplicando algunas plantas existentes o desarrollando nuevos proyectos”.

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Según Adam, actualmente “la industria (del bioetanol) está totalmente normalizada”. “Se hizo un gran trabajo desde el Ministerio de Energía, dando transparencia, abriendo las vías del diálogo constructivo y dando correcto cumplimiento al marco regulatorio. Confiamos en que el nuevo plan será favorable para el desarrollo de las economías regionales, para el ambiente y para nuestra industria”, enfatiza el empresario.