A horas de anunciar las polémicas tarifas de luz, el Gobierno decidió aumentar un 50% el piso del precio de pago en dólares a las empresas privadas de generación de electricidad y les duplicó los premios por el cumplimiento de los objetivos.

Este jueves, el Secretario de Energía Alejandro Valerio Sruoga estableció los criterios que regularán la compra venta de energía térmica, hidroeléctrica y renovable entre agentes privados, a partir de una remuneración en condiciones «económicamente razonables, previsibles y eficientes, mediante compromisos de mediano plazo».

Desde el organismo aseguraron que, la resolución, tiene la intención de impulsar la actividad y propiciar las inversiones necesarias por parte de los agentes generadores para el mantenimiento e incremento de la disponibilidad de sus equipos.

Además, a partir de la nueva directiva, cada agente generador, cogenerador y autogenerador titular de una central de generación térmica convencional podrá suscribir Compromisos de Disponibilidad Garantizada (CoDiG), por la potencia y energía de las unidades instaladas.

Esos compromisos cubrirán lapsos de tres años y se podrán diferenciar valores en los distintos períodos estacionales semestrales de verano (noviembre-abril) y de invierno (mayo- octubre).

En ese sentido, es importante resaltar que para este año, y como excepción, se habilita la declaración de compromisos junto con la información requerida para la programación de Invierno, con vigencia desde el 1° de mayo hasta el 31 de octubre próximos.

La retribución, fijada en dólares para todo tipo de fuente, incluye en el caso de los generadores térmicos habilitados un pago por potencia disponible mensual y otro por energía generada y operada, a lo que se adiciona un plus a fin de incentivar la eficiencia.

El precio base para la disponibilidad garantizada ofrecida será de u$s6.000 mensuales por Mwh para el período mayo-octubre, y de u$s7.000 desde noviembre, mientras el adicional para incentivar la oferta en los períodos de mayor requerimiento del sistema se fijó en u$s1.000 y u$s2.000, respectivamente.

Los generadores, recibirán una remuneración mensual de u$s2 por Mwh por la energía operada, más un adicional en función del cumplimiento de objetivos de reducción de consumos de combustibles.

En este sentido se definirá para cada tipo de tecnología un valor medio de referencia de consumo y en forma trimestral se cotejará con el combustible efectivamente consumido.

El ministerio fijó también los precios base de la potencia para los generadores hidroeléctricos, tanto convencionales como de bombeo (que van desde u$s2.000 hasta u$s8.000 por Mw mensual), y los correspondientes adicionales (hasta u$s1.000 por Mw).

El cobro del adicional queda ligado en un 50% a dos factores: en principio, a que el generador hidroeléctrico disponga de un seguro para la cobertura de incidentes mayores sobre el equipamiento crítico (turbinas, generadores, transformadores).

En segundo lugar, queda ligado a la actualización progresiva de los sistemas de control de la central hidroeléctrica, de acuerdo con un plan de inversiones a presentar.

La remuneración variable de estas centrales, se compone de un precio en función de la energía generada y otro vinculado a la energía operada en cada hora.

Se fijan también pautas para remunerar la energía generada por fuentes no convencionales como lo son: centrales eólicas, fotovoltaicas, de biomasa, biogas o residuos y renovables.