Esta iniciativa profundiza la decisión estratégica de posicionar Jujuy como protagonista central en el escenario internacional y regional de las energías renovables.

Las expectativas lejos están de limitarse a los proyectos de 300 Mw Cauchari 1, 2 y 3.

A través de su empresa estatal JEMSE, la provincia logró la adjudicación en el marco del programa «RenovAr» del parque solar que será el más grande de Latinoamérica.

La compañía participa junto con las chinas Talesun, fabricante de paneles fotovoltaicos; Shanghai Electric Power Construction, perteneciente al conglomerado de empresas de Power China junto con los bancos Exim Bank e ICBC.

Se trata de los proyectos Cauchari 1, 2 y 3, cada uno de 100 MW, sobre los cuales JEMSE ofertó un precio de u$s60 por MWh.

En este contexto se rubricó un acuerdo de colaboración conjunta con la empresa Enel Green Power Argentina, de origen italiano, de rica trayectoria en el mercado de producción energética y fuerte presencia internacional, que en los últimos años concentró esfuerzos, visión de futuro e inversiones en el desarrollo de las energías renovables, destacándose por emprendimientos modelo en Brasil y Chile.

La firma del acuerdo de colaboración público-privada estuvo a cargo de José María Palomares, titular de JEMSE; Gastón Morales, secretario de Asuntos Legales e Institucionales; Marcelo Fernández, presidente del Banco de Desarrollo; y Maurizio Bezzeccheri, country manager de Enel para Argentina.

La italiana quiere ampliar su capacidad en Latinoamérica, donde se espera que la demanda de energía aumente, afirma la agencia. “A pesar de un entorno difícil, de aquí a 2019 Enel debería seguir beneficiándose de su importante diversificación y de su negocio enfocado a las energías renovables”, consideran los analistas de Intesa Sanpaolo, quienes señalan como principal debilidad su “todavía relevante exposición a mercados maduros -Italia y España-, donde los cambios estructurales en el mercado de la electricidad junto con la tendencia a la baja de los precios pesan en los resultados del grupo”.

Posicionamiento en la región

En 2016, en Perú ENEL logró la adjudicación por licitación de 185 megavatios fotovoltaicos a un precio medio de 48 dólares estadounidenses el MWh. Las empresas Enel Green Power Perú y Enersur se quedaron con dos proyectos a precios de entre 47,98 y 48,5 dólares estadounidenses, según informó el Organismo Supervisor de la Energía y Minas (Osinergmin).

En Chile, sobre un total de 84 propuestas de firmas locales y extranjeras que se presentaron al proceso de licitación Endesa Chile – la mayor operadora de energía del país que es controlada indirectamente por la italiana Enel – figuró entre las principales ganadoras. El valor promedio fue de US$ 47.6 por megavatio/hora.

Días atrás, el italiano Maurizio Bezzeccheri, country manager de Enel Group (firma que controla Edesur) planteó que “esta subasta mostrará la credibilidad del sistema a los inversores, y el punto clave será el financiamiento“.

El empresario italiano explicó que la crisis económica internacional direccionó los ojos de los inversores hacia Latinoamérica, especialmente debido a la reducción de los costos de la inversión en las energías renovables, que ya se desarrollaron con éxito en Europa, Japón y China.

Datos duros

En 2014, Enel obtuvo ingresos por aproximadamente 76 mil millones de euros. El Grupo reportó un EBITDA de 15,7 mil millones de euros y una ganancia ordinaria neta de alrededor de 3 mil millones de euros; en los primeros nueve meses del 2015, los ingresos ascendieron a 55.998 millones de euros —un incremento de 1.923 millones de euros (+3,6%) respecto a los primeros nueve meses del 2014— y el beneficio ordinario neto del Grupo ascendió a 2.641 millones de euros, 781 millones de euros más (+ 42,0%) respecto al mismo período del 2014.

Al 30 de septiembre del 2015, el Grupo contaba con más de 68.000 empleados y operaba un amplio rango de plantas hidroeléctricas, termoeléctricas, nucleares, geotérmicas, eólicas, solares y de otras energías renovables.

Más del 47 por ciento de la energía generada por Enel durante el 2014 se produjo sin emisiones de dióxido de carbono, lo que lo convierte en uno de los principales productores de energía limpia del mundo