¿Cómo están planificando los desarrolladores los proyectos de cara a una ronda 3? Teniendo en cuenta la limitación de la capacidad de transporte y la baja de precios

Durante el 2017 vimos en Argentina 2 fenómenos que se dieron de manera simultánea: la baja de precios ofertados y adjudicados en las diferentes Rondas del RenovAr, debido a un aumento de la competencia, y una clara limitación de las líneas de transporte eléctrico, consecuencia de la gran cantidad de proyectos adjudicados que no fue acompañado por una inversión en líneas de alta tensión. Esto hace que los desarrolladores tengan que cambiar su estrategia: ya no abundan zonas de alta irradiación donde instalar proyectos de 100 MW. Por ende, la estrategia de los desarrolladores pasará por identificar zonas de irradiación media donde puedan instalarse grandes proyectos, o bien proyectos más chicos en zonas de alta irradiación, haciendo foco en la optimización de los costos de instalación, es decir costos de interconexión y costos logísticos.

Por otro lado, la planificación de la expansión de las líneas de transmisión aún presenta varios interrogantes, y hay poca información disponible para el desarrollador. Esto genera algo de incertidumbre a la hora de planificar los desarrollos. Sería muy interesante que el proceso de planificación de la expansión eléctrica sea más abierto y participativo, donde el privado pueda opinar y tener información valiosa de cara a futuros proyectos.

¿Cómo será este proceso frente a la constante baja de los precios?

Que bajen los precios de generación eléctrica es bueno para la Argentina; esto fomenta la competitividad del país como productor de bienes y servicios. En lo que respecta al mercado eléctrico, la baja de precios genera una necesidad de mayor creatividad de parte de desarrolladores e inversionistas. Sin dudas la baja de precios agrega complejidad, pero en el largo plazo es positivo. Que el mercado se torne más complejo no necesariamente es malo, requiere creatividad para estructurar los proyectos y hacerlos rentables.

Pero…. ¿se puede conseguir financiamiento y construir los proyectos con precios por debajo de 40 dólares el MWh? 

En realidad, la variable que determina en mayor medida la capacidad financiamiento de un proyecto es el ratio de cobertura de deuda, es decir la capacidad de repago del préstamo con los ingresos y costos proyectados. Esta variable es más dependiente de la tasa de retorno del proyecto que de la tarifa, aunque éstas dos obviamente estén estrechamente ligadas. Hay otros factores que también juegan: el costo del financiamiento (tasa), el costo de la tecnología, entre otras. Si la baja de tarifas está acompañada por una baja de costos de componentes clave como módulos y aerogeneradores, y también acompaña la baja de tasas de referencia para Argentina, los proyectos no pierden bancabilidad. El tema es que la baja de tarifas entre las licitaciones Renovar 1 y Renovar 2 no necesariamente fue acompañada por estos factores.

¿Qué cambios propone al marco regulatorio para una próxima ronda 3?

Luego de haber adjudicado 4 GW de nueva generación renovable, creo que el éxito va a depender de cuán estrictos seamos a la hora de controlar que se cumplan los plazos comprometidos. La Subsecretaría de Energía Renovable ha hecho, en mi opinión, una tarea excelente; ahora, para seguir en ese camino, debería poner énfasis en desalentar la especulación y ejecutar garantías en caso de que no se cumplan plazos. Esto no es algo fácil de hacer. Ser estrictos llevaría a que potencialmente varios de los proyectos se caigan, pero a largo plazo es lo mejor para la industria. Espero que todos los proyectos puedan cumplir con los plazos comprometidos y puedan construirse.

 ¿Se deberían agudizar las garantías?

Las garantías solicitadas en RenovAr no son muy diferentes a las que vemos en otros países de la región; incluso en Chile las garantías son más pequeñas en monto. Sin embargo, en mi opinión se podrían implementar algunas medidas que permitan hacer más estrictos los requerimientos previos a la presentación de las ofertas, como por ejemplo, solicitar el compromiso firme de aporte de capital y deuda de los oferentes, mediante una carta de compromiso o term-sheet. También podría ser recomendable solicitar los modelos financieros del proyecto auditados por una consultora, así como se hace con el estudio de producción energética. Con este tipo de medidas, se priorizaría adjudicar los proyectos que tienen mayores chances de lograr financiamientos una vez adjudicados.