El miércoles, por resolución del Ministerio de Energía y Minería de la Nación (RES 435-E/2017), se redujo el valor, tanto del bioetanol de maíz, como el de caña de azúcar. El primero cayó de 13,62 a 10,74 pesos el litro, y el segundo se depreció de 16,87 a 14,34 pesos por litro.

Si bien la medida estaba siendo discutida entre autoridades de la cartera que dirige Juan José Aranguren y los productores, su repentina aplicación para este mes de noviembre fue “intempestiva, muy fuerte y no gradual”, se quejó Patrick Adam, Director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Bioetanol de Maíz (Biomaiz), en diálogo con Energía Estratégica.

“Estamos pidiendo hoy mismo una reunión de urgencia con Pablo Popik (Subsecretario de Refinación y Comercialización) y Aranguren para darle a entender nuestro punto de vista”, adelantó el empresario.

Para Adam esta rebaja del 22 por ciento en el precio del bioetanol de maíz “no es una crisis terminal para la industria, pero sí generará un impacto”. Señala que “se han equivocado en la forma” de emplear esta baja y explica que los acuerdos de diálogo con las autoridades de Energía hablaban de una reforma en el precio pero con una caída gradual del 5 por ciento a partir de enero.

El Director Ejecutivo de Biomaíz planteó que este revés pone en duda el plan de inversión que tenían dispuesto para ampliar la matriz productiva en el sector.

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Al igual que los maiceros, los azucareros, a través de la Cámara Argentina de Alcoholes pidió “la urgente reconsideración de esta medida y que se nos convoque a un dialogo para encontrar una solución que complete los intereses de todos los involucrados”.

En una carta firmada por el empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro, vicepresidente de la entidad, se señala que esta caída del 15 por ciento en el precio del bioetanol, con una promesa de reducción de otro 15 por ciento a partir de febrero del 2018, “es un golpe brutal al sector productor de biocombustible con origen caña de azúcar”.

“La baja en el precio del bioetanol generará pérdidas millonarias al NOA, que se trasladarán a los más de 6.000 cañeros, proveedores, contratistas, trabajadores y a todas las actividades económicas relacionadas con este industria señera incluyendo a los Estados Provinciales”, se quejan desde la Cámara de Alcoholes.

Y advierten: “este sector genera 50.000 empleos directos y 200.000 indirectos en el Noroeste argentino, lo que lo hace el sector privado más importante de Tucumán, Salta y Jujuy”.

Según señaló Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles, al periodista Matías Longoni, del portal Bichos de Campo, “cuando en febrero de 2018 se aplique el segundo tramo de ajuste del 15% al bioetanol de caña, la industria de bioetanol en Argentina, en conjunto, estará transfiriendo más de $ 4.270 millones anuales a las compañías petroleras”.

Por su posición dominante en el mercado, esta política favorece principalmente a YPF. La gran incógnita era si efectivamente la empresa petrolera haría caer los precios de la Súper y la Premium en surtidor, y efectivamente fue así. A partir de hoy, según informó la firma de control estatal, los precios de las naftas cayeron 1,5 pesos.