El pasado jueves 30 de marzo, se desarrolló la primera reunión de Mesa de trabajo sectorial de Biomasa Seca, en instalaciones del Ministerio de Agroindustria. Allí participaron funcionarios de gobierno y diferentes actores del rubro, como empresarios, tecnólogos y desarrolladores de emprendimientos.

Estuvieron presentes técnicos del proyecto PROBIOMASA, como Miguel Almada, quien además de ser referente del plan es Director Nacional de Agroenergía del Ministerio de Agroindustria; también participó Néstor Roulet, secretario de Agregado de Valor de la misma cartera, y Maximiliano Morrone, Director Nacional de Promoción de Energías Renovables del Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

Allí Morrone transmitió una idea muy esperada por el sector de las bioenergías: la posibilidad de que se lance un Pliego licitatorio entre los meses de mayo y junio, antes de que finalice el primer semestre, para lo que será la Ronda 2 del Programa RenovAr pero con enfoque exclusivo para el nicho.

En este caso, la intención de la cartera comandada por Juan José Aranguren será darle vida a un sector marginado durante la Ronda 1 y 1.5, ya que de los 2423,5 MW sólo 24 MW correspondieron a proyectos de biomasa y biogás.

De despegar este nuevo mercado, habrá provincias que serán favorecidas con esta actividad, como Santa Fe, Chaco, Corrientes, Formosa, Tierra del Fuego, Misiones, Tucumán, entre otras, que pueden también generar valor agregado.

En diálogo con Energía Estratégica, Pablo Caviedes, Gerente de Energías Renovables de la compañía Neoconsult S.R.L., quien estuvo presente en la reunión, destacó la intención del Ministerio de Energía.

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Señaló que es oportuno que ambas tecnologías sean incluidas en una misma licitación, a diferencia de lo que ocurrió con la Ronda 1, porque “son tecnologías con comportamientos muy similares: en impacto social, impacto ambiental, en la cantidad de mano de obra que se requiere”. En la primera licitación se plantearon características viables para proyectos eólicos y solares pero no para bioenergías.

“Una planta de biogás de 6 o 7 MW de potencia y una de biomasa de la misma magnitud tienen las mismas complejidades durante su operación”, puntualizó el especialista y especificó: “la economía de escala, al cantidad de gente que ocupa, el recurso que necesita y su operación logística son similares”.

Sin embargo, hay emprendedores del biogás que rechazan la idea de licitaciones específicas, entienden que un mecanismo viable para el desarrollo del sector tiene que ver con la creación un ventanilla permanente de proyectos, donde en el momento que una planta esté en etapa de avance pudiera ser presentada al Ministerio de Energía y, en base a ciertos criterios, obtenga un contrato de compra de energía (PPA).

No obstante, ese mecanismo no es del agrado de del Gobierno, que prefiere licitaciones porque garantizan mayor transparencia. Y para Caviedes ese sistema no está mal, siempre y cuando se brinde previsibilidad sobre cuáles serán las pautas para el desarrollo de proyectos: plazos de las compulsas y de contratos por venta de energía, precios por MWh, compromisos de venta de energía, entre otros aspectos.

El especialista explicó que un proyecto demora mucho tiempo en madurar, por lo que si el Ministerio de Energía comienza con una primera licitación específica, con reglas claras, y garantiza tiempos para que emprendedores puedan avanzar en sus proyectos, el desarrollo del sector será exitoso, sobre todo de cara a futuras compulsas. Al parecer esa es la idea que baraja el Gobierno en este momento.