1 de agosto 2016

Una columna de opinión sobre la importancia de regular la generación distribuida

Según las conclusiones obtenidas por un informe que elaboramos desde la Cámara Argentina de Energías Renovables (CA­DER) será necesario instalar 1.500 MW de potencia por año para recuperar la reserva técnica de generación eléctrica y cubrir las perspectivas de aumento de la demanda. El programa “Renovar” que lanzó el Gobierno nacional a través de la […]

Según las conclusiones obtenidas por un informe que elaboramos desde la Cámara Argentina de Energías Renovables (CA­DER) será necesario instalar 1.500 MW de potencia por año para recuperar la reserva técnica de generación eléctrica y cubrir las perspectivas de aumento de la demanda.

El programa “Renovar” que lanzó el Gobierno nacional a través de la Subsecretaría de Energías Renovables que conduce Sebastián Kind, es un paso en la dirección correcta, ya que, de concluir exitoso, permitirá la instalación de 1.000 MW hacia 2017, lo que significaría 1.500 millones de dólares de inversión.

Si bien es valorable esta iniciativa, además de avanzar en la construcción de grandes centrales eólicas, de energía solar, biomasa o mini-hidroeléctricas, es impres­cindible trabajar en una nueva Ley de Generación Distribuida que permita a los consumidores particulares adquirir equipos pa­ra inyectar energía renovable a la red en los momentos que la generación supera a la demanda, faci­litando el proceso con tarifas promocionales y créditos de los organismos financieros.

Varias provincias iniciaron este camino —Santa Fe, Salta, Mendoza e inminentemente Neuquén— y otras están estudiando el tema con interés de conseguirlo en este año, pero un marco regulatorio nacional es la vía más veloz y ade­cuada que permitirá un virtuoso desarrollo del mercado.

Así lo revelan las experiencias de otros países. Con una nueva normativa, el sector eléctrico y la propia ma­croeconomía gozarían de importantes beneficios: la creación de miles de puestos de trabajo y el desarrollo de una industria local, re­ducción de la emisión de gases de efecto invernadero, ahorro de di­visas por la no importación de combustibles fósiles, disminución de la presión sobre las redes eléc­tricas. Y desde el punto de vista social, sin dudas aumentaría la conciencia sobre la importancia del cambio climático.

Puestos de trabajo

Cum­pliendo con el objetivo que plan­tea la Ley 27.191 de lograr que un 8% de la matriz eléctrica esté conformado por energías renovables, en Cader calculan que se crearían 60.000 nuevos empleos hacia 2017. En línea con estas propuestas, nuestra entidad está coordinando y colaborando junto con legisla­dores nacionales de distintas fuerzas políticas —FPV, FR, Cambie­mos, Socialismo, UCR, Bloque PJ—, autoridades, y otras asociacio­nes del rubro, en la unificación de criterios sobre nueve proyectos de ley ya presentados en el Congreso Nacional que proponen la regula­ción de la Generación Distribui­da.

La experiencia es realmente gratificante, dado que hemos encontrado gran vocación por parte de los legisladores, por eso esperamos en el corto plazo contar con una sola iniciativa resultante de un interesante proceso de consenso político.

Estas ideas se dan en un contexto propicio porque el costo de todas las tecnologías renovables vienen bajando sustancialmente de pre­cio, en el mundo, al punto que en muchas economías, son más bara­tas que la generación eléctrica a base de combustibles fósiles.

Hoy son convenientes para Argentina en relación a la utiliza­ción de gasoil o fueloil importado, pero en pocos años las energías renovables desplazarán a las con­vencionales. Ya está pasando en el mundo y Argentina no será la excepción.

Para tomar dimensión del potencial local cabe destacar que la mayor parte del territorio nacio­nal es apto para el desarrollo de la energía eólica. Y otro tanto para solar, biomasa y minihidroeléctrica.

2 Comentarios

  1. Jorge H. Barrera

    Acuerdo con M. Alvarez: la adopción de soluciones tecnológicas y regulatorias que posibiliten la generación distribuída será uno de los cambios más profundos en la forma de producir y consumir energía.

    Responder
  2. René Galiano

    Tal como destaca Marcelo Àlvarez, si bien es correcta la política inicial de licitaciones de Renovables a gran escala, urge la regulación nacional para la generación distribuida en pequeñas potencias, y una política adecuada de financiación o facilidades financieras para los usuarios residenciales. La regulación nacional, debe apuntar a sacarle el «miedo técnico» que tienen las distribuidoras que no quieren saber de nada que les pueda agregar costos a sus sistemas, entre ellos, modernizar sus estructuras en baja tensión que, tarde o temprano, lo deberán hacer.
    Y en las facilidades financieras, está claro que más de uno (caso Santa Fe), está deseoso de conectarse, pero el consto inicial (toda la instalación), es muy alto y no hay facilidades para pagarlo. Por lo tanto el gobierno nacional, al menos debería generar un programa similar al PROCREAR, pero para equipos energías R para conexión a red domiciliaria. Aunque sea paulatino, ayudaría a bajar costos de equipamiento al aumentar la escala de ventas, a la vez que empezaría a formar nuevos puestos de trabajos especializados. No olvidemos que las cargas impositivas y aduaneras que sufren los equipos importados, hacen que el costo del Wp sea prácticamente el doble que en Europa, para tomar una referencia.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Reciba las Noticias

Tildá los países de tu interés
Mantenemos tu datos en privado y sólo los compartimos con aquellas terceras partes que hacen el servicio posible. Lee nuestra política de privacidad para más información.

Edición Cuarta Edición 2020
Edición Tercera Edición 2020
Edición Segunda Edición 2020
Edición Primera Edición 2019

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com