Cuando se determinó que habría modificaciones al proyecto original de las represas, expertos del sector energético, advertían sobre la inconveniencia de construir una nueva línea de transporte de alta tensión de 500 kV hasta Santa Cruz, estimando un costo cercano a mil millones de dólares. Según trascendió, técnicos de Cammesa, la compañía que administra el mercado eléctrico mayorista, están buscando alternativas para evitar tender una nueva línea, pero será difícil que lo logren.

Las represas tendrán una potencia de 1310 megawatt (Mw) de electricidad, lo que representará el 3% de la energía disponible a nivel nacional, con un pico máximo del 10%. La capacidad de transporte actual no es suficiente para llevar hasta los grandes centros urbanos esa cantidad de energía.

El Gobierno modificó el proyecto original de ambas represas, que había sido elaborado por la administración anterior, de modo tal que ambas tendrán menos turbinas, menos cota y menos embalse, medidas que implicaron un ahorro de 1.300 millones de dólares. Lo que aún resta conocer son los estudios sobre transmisión.

Con aval empresario

En la Audiencia Pública del pasado jueves, representantes de las entidades que agrupan a las compañías generadoras, transportistas y distribuidoras de electricidad avalaron la construcción de las represas sobre el río y destacaron su futuro aporte a la “reducción de la pobreza energética”, la creación de empleo y el desarrollo industrial en la provincia.

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En ese sentido, Claudio Bulacio, gerente de ADEERA (Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina) resaltó que los aprovechamientos darán seguridad al abastecimiento a los usuarios finales, a través de “una infraestructura confiable para atender la demanda actual y futura”.

Las represas respaldarán “la disponibilidad continua y segura de oferta eléctrica”, a la vez que “mitigarán el impacto ambiental”, dijo Bulacio.

Transporte de energía

Carlos García Pereira, de la Asociación de Transportistas de Energía Eléctrica de la República Argentina (ATEERA) se refirió a la experiencia de las empresas del sector en transmisión en zonas climáticas sumamente desfavorables, “como la reciente fuerte tormenta de nieve, pese a la cual se mantuvo el servicio eléctrico en la Patagonia”, al tiempo que admitió que “se soportaron en Chubut y Santa Cruz cortes por más de 24 horas, debido a que las líneas se vieron afectadas por problemas climáticos severos, y por no haber en esas provincias disponibilidad de energía que, de estar en servicio estas represas, hubieran evitado esa situación de colapsos de tensión”.

Fue precisamente en ese marco que García Pereira reconoció que “no están hechos los estudio de la transmisión, porque las transportadoras no recibieron la solicitud correspondiente”, pero aseguró que se cumplirá con ello oportunamente.

“Toda ampliación de capacidad de transporte contempla ese pedido y es obligatorio en el ámbito del Ente Nacional de Regulación de la Electricidad”, argumentó el representante de las empresas transportistas de energía, y confirmó que se cumplirá demás con “la realización de audiencias públicas para tratar aspectos técnicos y eventuales impactos ambientales por la construcción de estas líneas”.

El directivo de Ateera sostuvo, que en el Ministerio de Energía y Minería “hay todo un programa que desarrollan Cammesa (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y las empresas sobre los programas de transporte a desarrollar, asociados a los nuevos entendimientos de generación hidroeléctrica, térmicos o eólicos”.
García Pereira consideró que las represas permitirán “crear puestos de trabajo y generar energía para el desarrollo industrial” y advirtió que los proyectos renovables “dependen de las condiciones climáticas, por lo cual, sin centrales de respaldo vamos al apagón”.

Gestiones en marcha

El Gobierno nacional avanzará antes de fin de año en una licitación abierta e internacional para la construcción de unos 5.000 kilómetros de líneas de transmisión que permita responder a las necesidades de la nueva oferta de generación eléctrica que se espera recibir por la incorporación de los proyectos de fuentes térmicas, cierre de ciclo combinado y de energías renovables.

Desde el Ministerio de Energía se informó que “ya están identificadas cinco inversiones que el sistema requiere en materia de transporte para desarmar algunos cuellos de botella existentes y que van a ser objeto de una licitación en el curso de este año”.

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La ampliación del parque de transporte eléctrico será fundamental para poder dar lugar a las nuevas inversiones que se espera recoger en los próximos meses, y asegurar el acceso al sistema y la distribución de la nueva energía que estará disponible con las futuras adjudicaciones de cierre de ciclo combinados, cogeneración y de la Ronda 2 de fuentes renovables.

Pero el sistema también deberá adecuar su capacidad para los acuerdos que unas 7.500 compañías que tengan una demanda mayor a los 300 KW y consideradas como grandes usuarios, puedan cerrar ya no con Cammesa -como ocurre de manera exclusiva hasta hoy- sino con los propios generadores mediante contratos entre privados que será considerado en una futura reglamentación del Gobierno.

Ante la consideración de que la red está al punto de saturación, es decir, prácticamente sin capacidad para seguir sumando potencia más allá de lo ya adjudicado, la empresa Cammesa aportó este año la información sobre el estado de transporte, la que será la base de la licitación que se preparará para este semestre.

Fuente: Diario Madryn.