El potencial en el aprovechamiento energético de residuos en el sector agroindustrial es innegable en países de Latinoamérica.

Identificado aquello y siguiendo con el plan estratégico que les permitió ingresar en el mercado ecuatoriano, FWE GmbH se adjudica nuevos proyectos en más países de la región bajo modelos de participación público privada, que acercan sus soluciones a la academia y la industria.

En un primer caso, desde la empresa confirman que ya se preparan para un proyecto en Colombia a realizarse a partir de enero del 2020. En esta iniciativa, que estará financiada por la   BMZ y el Ministerio de cooperación y desarrollo, FWE facilitará la tecnología y conocimiento a alumnos de varias universidades – entre ellas, la Universidad del Caribe y la Universidad del Atlántico, en Barranquilla-.

«Llevaremos uno de nuestros laboratorios contenedores para realizar las capacitaciones. Este consiste en un sistema que maneja un completo equipo de digestión anaerobia para hacer análisis in situ con distintos residuos orgánicos», precisó Karen Guerrero, gerente regional de la empresa.

Este periodo formativo que podrá durar unos 2 años contemplará pasantías, tesis y vinculación con varias empresas en cooperación con el proyecto.

Al respecto, la referente de FWE GmbH en la región comentó a este medio que “las empresas que participarán tienen producción de residuos orgánicos que no pueden gestionar o les cuesta realizarlo. Por lo que este marco institucional será un ganar-ganar para todas las partes”.

Estas son experiencias que buscan replicar para ingresar en mercados del Caribe, donde tienen interés en centrales a partir de residuos sólidos urbanos y lodos de las plantas de tratamiento de aguas residuales.

A aquellos se suma el mercado chileno, con gran atractivo para esta empresa alemana que ha visitado el cono sur en más de una oportunidad.

“En Chile identificamos una gran capacidad de generación de residuos de agroindustrias y centros de faenamiento importantes que pueden destinarse principalmente a centrales eléctricas de biogás”.

“En nuestro caso, nos interesamos más que nada en el potencial del rubro vitivinícola que deja residuos orgánicos tanto en la producción en campo como en la fermentación. Aquí se encontrarían ahorros importantes, al aprovechar sus residuos para la generación de energía eléctrica y térmica que es necesaria para su proceso productivo”, agregó la Ing. Karen Guerrero.