El martes pasado, en la sede de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), ubicada en Capital Federal, se llevó a cabo una importante mesa de trabajo para comenzar a impulsar el biogás en el país.

De la jornada participaron funcionarios de los ministerios de Agroindustria y Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, de los institutos nacionales de tecnología Industrial y Agropecuaria, autoridades del proyecto PROBIOMASA (integrado por la Organización de las Naciones Unidas Para la Alimentación y la Agricultura  -FAO-, Agroindustria y Energía), además de empresarios de la industria del biogás.

En diálogo con energiaestrategica.com, Francisco Della Vecchia, Socio Gerente de Grupo IFES S.R.L. y uno de los industriales que participó de la reunión, reveló que la reunión se desprende de una serie de encuentros que se mantuvieron durante este año con actores del sector.

Una de las cosas que se está discutiendo (en la mesa de trabajo) es plantear a la industria de biogás por el valor que tiene en la producción de la molécula de metano. No tanto ver si genera energía eléctrica o térmica, o si le va a competir a la energía eólica o solar, sino ver a la industria de biogás como generadora de la molécula de metano e introducirlo dentro del esquema de los biocombustibles”, cuenta el joven empresario.

En ese contexto, Della Vecchia precisa que se está planteando instrumentar el consumo de biogás por lo menos en proporciones fijas, tal como se lo hace con el bioetanol (12 por ciento de corte en naftas) y el biodiesel (10 por ciento con gasoil), e impulsarlo en el marco de la Ley de Biocombustibles N° 26.093, donde el gas ecológico ya está considerado en el escrito pero no tenido en cuenta en la práctica.

Si vemos al biogás como ‘biocombustible’, su competencia es el fuel oil y gas oil, combustibles fósiles que el año pasado CAMMESA importó buena parte de la que consumió el país a precios mayores de lo que hubiera costado reemplazarlos por biogás”, destaca el ejecutivo del Grupo IFES.

Della Vecchia expresa que hubo muy buena recepción del planteo del sector tanto del Ministerio de Agroindustria como del de Ambiente y Desarrollo Sustentable, sobre todo en lo que tiene que ver con el tratamiento de ‘residuos limpios’: provenientes de actividades comerciales de frutas y verduras, frigoríficos y agroindustrias o la de la vinaza, residuo industrial altamente contaminante que se genera durante la destilación del alcohol.

Al respecto, el empresario señala que hay voluntad de los productores en tratar los residuos pero “deben lanzarse líneas que incentiven el sistema”, observa.