El martes de esta semana se desarrolló la sexta Mesa Nacional de Competitividad de la Cadena Foresto-industrial en la Casa Rosada. Como en todas las ediciones, el Presidente Mauricio Macri encabezó la reunión, esta vez acompañado del flamante secretario de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.

Como es habitual en estos encuentros, se dialogó sobre los principales problemas por los que atraviesa la industria, como la deuda millonaria que mantiene Nación con las Provincias por el incentivo forestal que fija la Ley 25.080. Según se indicó, sólo a Misiones se le debe 430 millones de pesos. La reunión duró una hora y media.

Entre los temas abordados, se trató el de la biomasa con fines energéticos, relacionada a la nueva licitación que lanzó el Gobierno nacional, denominada Mini Ren Ronda 3. Allí se pondrán en juego 400 MW, divididos en 350 MW para la eólica y la solar, y los 50 MW restantes para biogás, biomasa y pequeños aprovechamientos hidroeléctricos.

“Se planteó que las condiciones del Mini Ren Ronda 3 son muy desventajosas con respecto a las de la Ronda 2”, contó Martín Rasines, representante de la Asociación Forestal Argentina (AFoA) y experto en bioenergías, ante la consulta de Energía Estratégica.

El especialista apuntó sobre los beneficios de Factor de Ajuste, Factor de Incentivo e incentivos por escala que el Gobierno quitó en esta nueva licitación y que reducen en un 30 por ciento el precio licitado, indicó.

Además, Rasines advirtió que “se cambian los interlocutores para la compra de la energía”. “Si bien en el Pliego sigue figurando CAMMESA, quienes finalmente comprarán la energía son las distribuidoras provinciales, que deben avalar el precio de licitación”, señaló.

Otro aspecto que se manifestó en la reunión Foresto-Industrial es la quita en la prioridad de despacho para las centrales adjudicadas. “Estas modificaciones ponen en riesgo potenciales inversiones en el rubro de energía eléctrica de base biomasa”, consideró el vocero de AFoA.

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“Creemos que no se está valorando bien las ventajas que ofrece la generación con biomasa, tales como entrega cercana a los centros de consumo, sin grandes inversiones en (líneas de) distribución, potencia firme con más de un 90% de disponibilidad y la mayor creación de puestos de empleo que genera respecto de otras tecnologías renovables”, comparó Rasines.

Y remató: “desde el Gobierno creen que es el momento de realizar estos cambios, involucrado a las provincias y buscando proyectos que tengan algún otro apalancamiento, como la cogeneración por ejemplo”.

Biomasa con fines térmicos

Consultado sobre cómo vienen trabajando desde AFoA la posibilidad de aprovechar la biomasa no ya para fines eléctricos sino térmicos, Rasines observó: “estamos viendo que muy de a poco se está expandiendo el uso de calderas y quemadores de pellets y chips”.

“Se necesita una política activa de difusión desde el Estado, como puede ser a través de PROBIOMASA, y el apoyo financiero con líneas especiales, como la del Fondo Verde para el Clima (BID y el BICE) que aún no está operativa”, señaló.