23 de octubre 2018

Frank Paulmichl trajo a la Argentina la experiencia alemana en bioenergías: las políticas que recomienda al Gobierno

¿Cuál es su lectura del mercado argentino tras su participación en el 1° Seminario de Producción de Biogás y Energía Renovable del país?  Aquel fue un evento muy interesante para comenzar a hablar asuntos de importancia para el desarrollo de las bioenergías en Argentina. Pude ver que hay mucha gente interesada en esta tecnología y […]


¿Cuál es su lectura del mercado argentino tras su participación en el 1° Seminario de Producción de Biogás y Energía Renovable del país? 

Aquel fue un evento muy interesante para comenzar a hablar asuntos de importancia para el desarrollo de las bioenergías en Argentina. Pude ver que hay mucha gente interesada en esta tecnología y también en trabajar conjuntamente para el crecimiento del mercado. 

Otro aspecto importante del evento fue que se pudo escuchar desde el lado político la situación en la que se encuentra la participación de este tipo de generación de energía en la matriz, y partir de allí podemos debatir sobre qué podemos comenzar a trabajar en esta tecnología.

Dentro de este debate, ¿cuál es su principal aporte o consideración? 

Pues bien, lo que yo veo es que toda la factibilidad del biogás está en apostar por una energía flexible que se puede almacenar.

Esta es una novedad que pudimos incorporar en Alemania, la flexibilidad de plantas que pueden tratar residuos y efluentes con bajos volúmenes relativos en algún momento y que por los distintos ciclos biológicos pueden tener mayores cantidades de efluentes en otros momentos del año.

La flexibilidad que está siendo una novedad tecnológica en Europa es un valor agregado que nosotros ya podemos empezar a contar para nuestros futuros desarrollos en Alemania y en este país. Este es un tema que remarco. 

Y, ¿cuál es el potencial que identifica en Argentina para el desarrollo de esta tecnología?  

Hay un potencial muy grande en este país, porque en principio aquí tienes granjas grandes y mucha basura. Deberían ser aprovechados todos estos recursos. 

Todo está aquí, solo necesitas incorporar la tecnología del biodigestor y optimizar el sistema, que es sobre lo que hablé en mi ponencia del seminario.

¿Qué podemos aprender de Alemania? 

Tal vez deberían sacar provecho de nuestra experiencia porque nosotros perdimos mucho dinero y tiempo haciendo inversiones para aprender cómo funciona todo esto. Lo único que deben hacer, considero, es tomar nuestros conocimientos, nuestro know-how e ir hacia adelante.

En Europa, por ejemplo, la materia que se usa para el abastecimiento de centrales de bioenergía es muy cara. En el caso de Argentina, tienen todo en el campo, que es donde se instalarán las plantas con esta tecnología. ¿Por qué no sacar buen provecho de estos recursos?

Aquellos que tenían centrales en Alemania con unos 10 años de producción de biogás pensaron en qué hacer con ellas en los próximos 20 años y no encontraban respuestas, hasta que el Gobierno les dio un programa para que los operadores de biogás usen la energía de manera flexible, por lo que los clientes y los operadores externos multiplicaron las plantas de biogás tres veces pero no en operaciones regulares, de modo flexible. 

¿Cuál sería un ejemplo de esto? 

En algunos lugares, la producción de biogás que en verano se reduce a unos 0,7 MW, aumenta su producción en invierno a 3 MW, por ejemplo. Por lo que ahora algunas comunidades no necesitan derivados del petróleo y obtienen todo de las plantas de biogás. ¿Por qué? porque la producción de un modo flexible hizo que con las centrales de bioenergías se alcance en determinado momento a abastecer a la ciudad completa, a más de cuatrocientas familias, a las escuelas, hospitales, entre otros. Esto es muy aceptable para las personas en comunidad porque es la otra cara de los reactores nucleares.

El gobierno de Alemania está por detener la energía nuclear, por lo que centrales de esa tecnología se detendrán en 3 años. Ante esto, toda la gente piensan que es una medida acertada mientras que ellos tengan otra posibilidad de generación de electricidad para los hogares; y allí entra la bioenergía.

Este es el camino: la flexibilidad. Puede almacenarse y se puede calcular una producción, no de una hora a otra, porque los microorganismos necesitan algún tiempo para producir más gas, pero en poco tiempo esto puede ser controlado. 

Hoy, la eficiencia de las centrales de biogás es muy alta, cerca del 80% gracias a la flexibilidad.  Los propietarios de estas ahora tienen una perspectiva de más de 10 años de generación y por ello hacen una gran inversión en este mercado.

Las condiciones para estabilizar la red produciendo energía flexible en Argentina son muy buenas y creo que es una gran ventaja que se debe aprovechar. El biogás está afuera, en el campo, donde se tiene la estructura completa de la energía, no en la ciudad.

Lo bueno también en este escenario es que hay jóvenes que quieren avanzar en este sentido y usar la energía verde, la energía que existe y existirá en gran medida aquí y que se debe aprovechar.

1 Comentario

  1. Gaspar

    Nada nuevo Año 2015
    El sector agropecuario y los residuos sólidos urbanos. Motores para el desarrollo.
    La provincia de Buenos Aires, sobre todo en el sector que rodea al AMBA, dispone hoy una alternativa sostenible para solucionar el problema de los residuos del sector agropecuario y del sector urbano.
    La instalación de una planta generadora de energía eléctrica en las cercanías de los aglomerados urbanos y cursos de agua, aprovechando el biogás que resulta de la transformación de los residuos tanto agrícolas como urbanos a escala industrial; es hoy la mejor respuesta a las necesidades energéticas y al manejo sustentable del medio ambiente.
    Una planta de biogás aprovecha el gas metano (CH4), que de otro modo afectaría la capa de ozono, ya sea quemándolo en un motor a gas, en una turbina o caldera y produce calor o genera electricidad que se inyecta fácilmente a la red. Además, en las cercanías de polos industriales ésta metodología duplica su eficiencia mediante cogeneración.
    Esta potencia eléctrica disponible es adecuada como base de red por producir las 24 hs del día durante todo el año (sin considerar el mantenimiento anual).
    Para el aprovechamiento máximo de un proyecto de esta naturaleza, la condición óptima y de envergadura ideal, se deben tener en cuenta dos factores:
    a. el centro de gravedad del input (disponibilidad de biomasa, ya sea vegetal, animal o residuos orgánicos urbanos y de la industria alimenticia)
    b. el centro de gravedad del output (uso de la energía eléctrica y calórica).
    El biogás es un gas combustible que se genera en medios naturales o en dispositivos específicos, por las reacciones de biodegradación de la materia orgánica, mediante la acción de microorganismo y otros factores, en ausencia de oxígeno (esto es, en un ambiente anaeróbico) (http://es.wikipedia.org/wiki/Biogas/). Este roceso lo encontramos en el intestino de los animales, en el fondo de pantanos, lagunas, rellenos sanitarios de residuos urbanos, etc.
    Una planta de biogás es la respuesta racional al manejo de los residuos orgánicos y a la necesidad de contar con energía distribuida en los lugares y tiempos más críticos de la demanda.
    Un biodigestor es un reactor de descomposición orgánica de biomasa. En él, la materia orgánica original (proteínas, carbohidratos y grasas) es transformada por bacterias mediante un ciclo de fermentación anaeróbica (sin oxígeno) de cuatro fases (hidrólisis, acidogénesis, acetogénesis y metanogénesis), en biogás.
    Aproximadamente el 60 % del biogás producido será gas metano. Y como subproducto se obtienen también bio-fertilizantes líquidos y sólidos que pueden usarse como abono en los cultivos, constituyendo un excelente fertilizante natural de suelos agrícolas.

    Particularidades y utilidades del funcionamiento de una planta de generación de biogás a partir de residuos orgánicos/biológicos:
    El proceso del reactor es constante y la producción de gas es continua, además permite:
    1. La co-digestión en el mismo sustrato de la fracción biológica de los RSU (residuos sólidos urbanos) reduciendo el volumen de los mismos, prolongando la vida útil de los rellenos sanitarios y disminuyendo su impacto ambiental. Se digiere conjuntamente el rastrojo de los cultivos, los residuos de criaderos, residuos de feedlot, purines de cerdos, potreros de caballos, etc. para producir en forma sostenible gas combustible.
    2. Posible generación directa de energía eléctrica y térmica en origen, a través de un motor a explosión o turbina a gas acoplado a un electro-generador.
    a. Por ser su producción constante, esa energía distribuida podría aportarse a la red eléctrica como carga base haciéndola más confiable.
    b. La energía térmica remanente también puede ser aprovechada, por ejemplo en procesos industriales como calefacción, secado o incluso para producir frío en cámaras de refrigeración, aumentando así la eficiencia del concepto.
    c. Posibilidad de una autarquía o independencia de red eléctrica y/o de gas natural. Igualmente sería apta como solución “isla” en zonas de producción demasiado alejadas o aisladas de los servicios nacionales de red.
    3. Posible separación del gas metano del biogás, el cual puede ser aportado a una red de gas natural o como combustible propulsor del parque automotor propio.
    4. Producción de un excelente bio-fertilizante para uso agrícola, para mejorar suelos y cultivos y con ello el rendimiento de la tierra productiva, que resulta apto para su comercialización.
    5. Reducción sostenible de metano en las emanaciones de rellenos sanitaros (importante contribuyente negativo del efecto invernadero en la atmósfera, veinticuatro veces más activo contra la capa de ozono que el CO2).
    6. Beneficio económico, sostenible a largo plazo por generación de un producto, metano y/o además energía eléctrica y térmica, aparte del beneficio de la comercialización o usufructo directo del segundo producto, los bio-fertilizantes sólidos y líquidos.
    7. Capitalización política ideal por una mejor y más racional gestión de los residuos urbanos y el uso de recursos naturales disponibles en productos agroindustriales.
    8. Creación de empleo genuino y aplicación de un máximo de insumos y servicios nacionales para la construcción, realización y explotación de la planta, reduciendo la dependencia de insumos y recursos energéticos del extranjero.
    Cuanto mayor sea la capacidad del biodigestor, menor resulta el costo de inversión por unidad de producción. (Para 1 MWh eléctrico se necesita aproximadamente 500-600 m3/h de biogás).

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