El primer módulo solar fotovoltaico Serie 6 ™ de First Solar llegó como respuesta a un mercado cada vez más exigente respecto a la calidad y flexibilidad de los componentes fundamentales para los proyectos renovables.

Esta nueva tecnología brindaría más vatios que los módulos de silicio de 72 celdas, de acuerdo a sus características de conexión y elevación, asegurando unos 420 vatios.

Según comunican desde la compañía, este nuevo producto fue fabricado optimizando métodos y procesos de los módulos de la Serie 4.

Respecto al diseño mejorado, la caja de conexiones dual optimiza las conexiones de módulo a módulo y su marco debajo del soporte permite una instalación simple y rápida.

Adicionalmente su vidrio recubierto antirreflectante y su tecnología PV de primera línea mejoraría la producción de energía, asegurando hasta un 7% más de energía por vatio que los módulos solares cristalino convencional de silicio.

Probado y certificado de forma independiente, First Solar afirma que el mismo supera los estándares IEC en aplicaciones de alta temperatura, alta humedad, desierto extremo y costero.

Brochure del módulo solar fotovoltaico Serie 6 ™

Para tener más precisiones desde la compañía, Energía Estratégica se comunicó con Emily Puente, gerente regional para México y Norte de América Latina de First Solar, quien brindó una entrevista exclusiva a este medio para comunicar las bondades del nuevo producto y las oportunidades de negocios que identifica en la región.

¿Cómo es su participación en el mercado latinoamericano?

En Latinoamérica somos de proveedores de módulos y nos enfocamos en general en proyectos de gran escala.

En la región existen tres proyectos en operación comercial que cuentan con nuestro producto. Estos se encuentran en Honduras, Chile y Brasil.

¿Qué nuevos mercados son de su interés?

En el corto plazo, vemos oportunidades de negocios en México, Colombia, Brasil, Chile y Argentina.

En mi caso, llevo la cartera de negocios en la región norte de LatAm. Esto abarca países como México, Colombia y otros de Centroamérica y el Caribe.

¿Qué producto están lanzado este año al mercado?

Ahora empezamos con un producto nuevo que es serie 6. Un formato más grande de lo que típicamente hemos producido y con la misma tecnología de capa fina, la cual da ventajas de rendimiento en Latinoamérica, específicamente donde es cálido y húmedo.

¿Qué ventajas competitivas identifican?

En regiones con esas características tenemos incremento de rendimiento de hasta el 7% por arriba de productos con silicio y eso es una ventaja que ayuda en el valor del proyecto.

Adicionalmente, el producto tiene un marco innovador que ayuda a reducir la mano de obra y costes de estructuras.

Por otro lado, prestamos atención a la degradación estable en estos climas y llevamos estudios al respecto junto a esta tecnología desde hace 20 años y los resultados demuestran que pueden dar bastante valor en esta región.

¿Cuál es su expectativa de ventas en México para 2020?

Queremos llegar a los cientos de megawatts debido a que es un mercado donde históricamente no hemos tenido presencia con este nuevo producto y donde incluso sin tener procesos de subastas federales abiertos siguen en marcha con merchant, contratos bilaterales o subastas privadas. Entonces vemos que sigue creciendo el mercado y nosotros queremos un porcentaje de este.

¿Cómo ven los concursos entre privados en México?

Muchos de los desarrolladores están avanzando en conversaciones directas con privados. Específicamente porque los precios de electricidad en México siguen subiendo y no hay expectativas de que eso se revierta en el corto plazo. Esto ha motivado que grandes consumidores de energía estén estudiando estas alternativas, hace dos años, este no era el caso, todavía había esperanza que iban a bajar los precios y eso no se ha visto.

¿Cómo llega a ser competitivo su producto frente a otras ofertas en este mercado?

Vendemos envase de valor. Te puede costar menos un producto de silicio, pero hay otras variables qué analizar. La comparación que privilegiamos es que hay que considerar cuánto demandará tanto la instalación de los paneles como su operación y mantenimiento, la confiabilidad que tiene el producto a largo plazo en términos de degradación, entre otros. Por lo que no se debe ver sólo el precio que se va a pagar ahora por el panel.

Ya hemos completado casi todos los estándares de la industria e incluso realizado pruebas opcionales.

¿Qué pasa luego de que está instalada la planta? ¿a dónde va el material a largo plazo?

Nosotros pensamos en el reciclaje desde el diseño del producto. De allí es que llegamos a asegurar que más del 90% de todos los materiales utilizados se pueden reciclar.

Esto hace más sostenible a los proyectos…

Exactamente. Creo que todos como industria debemos tomar esa visión y considerar toda la vida de un proyecto renovable para poder asegurar su impacto positivo sostenible.

Emily Puente

Regional Manager, Mexico & Northern LatAm

[email protected]