Y siendo ya un líder en el desarrollo de las finanzas verdes, Francia lanzó el 25/01/2017 un bono gobierno verde OAT (http://www.aft.gouv.fr/articles/l-oat-verte_12845html) a 22 años por 7.000 millones de euros, lo que supone una referencia para las emisiones soberanas de bonos verdes y enmarca el papel de Francia como como una fuerza conductora en la implementación del Acuerdo Climático de París alcanzado en diciembre de 2015 (http://ec.europa.eu/clima/policies/international/nogotiations/paris_en).

Entre los 200 compradores del bono, se encuentran tanto clientes institucionales como gestoras, bancos, fondos de pensiones y aseguradoras, ilustrando el gran interés entre esos inversores por apoyar la transición hacia una economía baja en emisiones de dióxido de carbono, en particular desde una perspectiva de responsabilidad fiduciaria. Las ofertas superaron los 23.000 millones de euros, reflejando del interés por el bono verde francés.

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Se necesitan miles de millones para luchar contra el cambio climático

Las necesidades de inversión para luchar y adaptarse al cambio climático son inmensas, tanto para proteger la biodiversidad como para luchar contra la contaminación, representando miles de millones de dólares. Según las recientes estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, la transición energética costaría 1,3 billones de dólares anualmente hasta el año 2050.

Las gestoras europeas, con unos 20 billones de dólares de activos bajo gestión totales, son uno de los claros obvios participantes en el mercado de los bonos financiación verde. De hecho, la inversión socialmente responsable encaja muy bien con la obligación principal de muchas de las gestoras: actuar en nombre de los intereses de sus clientes.

Para los inversores, invertir en bonos verdes puede ser una manera de estimular sus credenciales ecológicas, por ejemplo adaptando las demandas de los jubilados o requisitos regulatorios con las inversiones en un fondo de pensiones. Entre sus otras ventajas para los inversores, los bonos verdes pueden ayudar a estimular la diversificación de la cartera y el riesgo del cambio climático en una cartera.

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Hacia una asignación de activos más ecológica con bonos verdes

Los bonos verdes pueden ser una herramienta clave para dirigir los cambios ecológicos en la asignación de capital e integrar el riesgo del cambio climático en las decisiones de inversión. Pueden ayudar a gestionar el riesgo del cambio climático que incluye la medición de las emisiones de dióxido de carbón de las carteras, y evitan las inversiones en los sectores de la economía y en aquellos activos que están enturbiados por los mayores eventos climáticos y una mayor regulación medioambiental.

Ciertamente, los fondos demandados por la emisión de bonos verdes en Francia se utilizarán para invertir en proyectos que engloban, por ejemplo, edificios sostenibles, energías renovables y transporte ecológico, control de la contaminación y eficiencia ecológica. Francia ha informado que ha identificado más de 10.000 millones de euros en proyectos elegibles para 2017, lo que indica que podrían reabrir la emisión y aumentar el volumen para mantener su liquidez.

Precisando la definición de bono verde que está evolucionando, Francia dijo que estaba siguiendo las mejores prácticas del mercadosiguiendo las  directrices voluntarias de los principios de los bonos verdes (http://www.icmagroup.org/Regulatory-Policy-and-Market-Practice/green-bonds/green-bond-principles/) que forman el índice  del mercado de bonos verdes, con cuatro principios fundamentales para los emisores en el procedimiento, el proceso para evaluar y seleccionar el proyecto, la gestión del preoceso y el reporting en la asignación de los fondos recaudados.

Esto último es importante para que los inversores puedan invertir tranquilamente en un bono verde, y si es necesario justificar esta inversión a los accionistas, la necesidad de transparencia es primordial. Sólo mediante una información transparente y adecuada se puede salvaguardar la honestidad en el mercado de los bonos verdes. Desde el punto de vista de un inversor, es esencial que los estándares sean claros y armonizados, de ese modo aseguramos  que los bonos verdes son efectivos combatiendo el cambio climático y evitando riesgos de reputación o de falta ética medioambiental (greenwashing).

Por este motivo, mientras las emisiones de bonos verdes van aumentando, creemos que los inversores responsables iran transmitiendo sus criterios y pautas a la hora de invertir en bonos verdes. BNP Paribas Investment Partners apoyará las emisiones de bonos verdes soberanos que estén en línea con los siguientes criterios:

  • La emisión de bonos verdes soberanos deben estar en línea con los principios de bonos verdes
  • Los gobiernos deben asignar los beneficios de los fondos a proyectos medioambientales que sean esenciales para cumplir sus compromisos de lucha contra el cambio climático (Paris Agreement – Nationally Determined Contributions)
  • Como parte de sus credenciales de sostenibilidad, los países deben comprometerse a proteger los intereses de sus ciudadanos y proporcionales bienes y servicios que proporcionen solidez medioambiental, social o institucional.

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La obligación fiduciaria y el apoyo a los bonos verdes de BNP Paribas Investment Partners

BNP Paribas Investment Partners se ha comprometido a mejorar las prácticas en este sector. Apoyamos el Paris Green Bonds Statement (https://www.climatebonds.net/resources/press-releases/Paris-Green-Bonds-Statement) de los propietarios de activos, los gestores y los fondos que representan más de 11,2 billones de dólares de activos gestionados que pretenden animar a los emisores a trabajar hacia una mejora de la armonización de los estándares.

Estamos implementando una estrategia de bonos verdes basada en un sector político, utilizando una metodología propia para evaluar el impacto social y medioambiental de los proyectos financiados y para proporcionar a los inversores una perspectiva de inversiones multisectoriales. La idea es crear un marco que anime la compra de bonos verdes de nuestras carteras de bonos por un total de más de 215.000 millones de EUR.

También participamos a través de la Comisión Europea y el Grupo de Instituciones Financieras de Eficiencia Energética (EFFIG) trabajando en grupo para buscar supera obstáculos en el desarrollo a gran escala de los bonos verdes y que resultan de la falta de reunir mecanismos para proyectos de eficiencia energética en los sectores inmobiliario e industrial europeos. En Francia, recientemente hemos apoyado el lanzamiento de un informe que informa sobre el acceso a la financiación a largo plazo mediante bonos verdes de la remodelación de la eficiencia energética de los hogares franceses.

Creemos que es nuestra obligación fiduciaria asegura la sostenibilidad de las inversiones y gestionar los riesgos asociados, también incrementando nuestro apoyo al sector de los bonos verdes y promocionar la exposición a los productos de inversión con un impacto medioambiental positivo.

Fuente: es.fundspeople.com