En 2019, México incorporó casi 1300 MW de nueva capacidad eólica. Este año, expertos del sector indican que estará incorporando un volumen similar, entre 1000 y 1400 MW. Lo que llevará a que el 2021 inicie superando los 7000 MW de potencia total a partir de la cinética del viento. 

Las proyecciones son aún más alentadoras: “Hay proyectos eólicos que ya están avanzados y permitirían llegar probablemente a cerca de 10000 MW al 2024”, consideró Leopoldo Rodríguez Olivé, presidente de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) en conversación con Energía Estratégica.

Aquello detonó la conveniencia de manufactura en el país. Además de las fábricas donde ya se realizan torres de acero y concreto, ya hay operando 3 plantas que producen aspas en 5 líneas de producción.   

El titular de AMDEE fue una de las figuras más importantes del país que participó del México Wind Power 2020, este mes. Allí, uno de los principales temas de los cuales se conversó fue el contenido nacional y los cerca de 11 mil empleos en el sector eólico de los cuales 7 mil estarían asegurados en manufactura. 

Al respecto  Rodríguez Olivé, consideró que hay oportunidad de incrementar la manufactura en México pero para ello el empresariado necesitaría de una visión clara a largo plazo para asegurar sus inversiones en su apuesta por la producción local. 

“El contenido nacional de un proyecto puede subir considerando obras civiles, equipo eléctrico y electrónico, aspas y torres, puede pasar de un mínimo de 15% a casi 50% y 60%. Es una realidad que podría ser de tener una visión clara a largo plazo”. 

Por otro lado, un tema importante que aclaró el titular de AMDEE fue que “la nueva potencia necesaria para poder seguir creciendo en el sector es posible. Pero dependerá mucho de que puedan asegurarse condiciones de certidumbre que faciliten el financiamiento y se descongestionen esos cuellos de botella en las líneas de transmisión”, valoró el empresario.  

En lo que respecta a financiamiento, participaron la banca local, internacional y de desarrollo. Entre ellos: Bancomext, SABADELL, BNP PARIBAS, MUFG, Mitsui Sumitomo SMT.

“Los bancos reconocen una emergencia frente al cambio climático y debiera ser una prioridad para el financiamiento de nuevos proyectos. Durante el evento, se discutió hasta dónde están abiertos a financiar ciertos proyectos con alguna porción expuesta al mercado, por ejemplo”, indicó Leopoldo Rodríguez Olivé. 

Entre las líneas de transmisión sobre las que habría cierta urgencia durante este sexenio para ampliar la capacidad de transmisión en México el especialista puso a consideración fundamentalmente refuerzos de tramos en el norte del país.

Una es la que une Hermosillo con Mexicali que estaba prevista para iniciar su construcción en este año, pero se canceló el año pasado. Otra de Chihuahua-Centro de México y Monterrey-Querétaro. 

Luego Oaxaca – Centro se considera como una de las principales a trabajar en los próximos años. Además, de Mazatlán a la ciudad de Tepic, Hermosillo a Mexicali.

Las expectativas están puestas en el nuevo PRODESEN que deberá ser presentado por las autoridades de Gobierno este mes de mayo, donde se instruirán nuevas obras eléctricas para los próximos años.