Siguen apareciendo diversidad de opiniones sobre cómo continuar en el camino de la transición energética y el uso de las energías renovables en México. Ya es sabido que la administración actual ha querido frenar las plantas de gran escala de privados, como por ejemplo con la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, pero no ha modificado la reglamentación de la generación distribuida en el país. 

Raúl Talán Ramírez, director general del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), reforzó esta idea durante un evento, en donde opinó que “es realmente absurdo que se sigan construyendo plantas enormes de generación en ciertos Estados para atender las fábricas otras entidades federativas”. 

El argumento que utilizó fue que de dicha manera se “satura la red nacional de transmisión, cuando se pueden poner esos mismos equipos en las fábricas sin saturar la red y generar un beneficio válido”, apuntando a la generación distribuida. 

Cabe mencionar que, según el último reporte de avance de la Comisión Reguladora de Energía, México superó los 1,5 GW de potencia instalada en esta alternativa de generación, la cual permite instalaciones de hasta 500 kW de potencia

Y que a través del último Programa para el Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PRODESEN) la Secretaría de Energía previó que la GD llegue a poco más de 13 GW instalados para 2035 en el mejor de los escenarios. 

Además el director general del FIDE apuntó que “hay mucho espacio del lado de la demanda para meter paneles fotovoltaicos sin desestabilizar la red nacional de transmisión” y que “todavía se puede quintuplicar el sembrado de infraestructura del lado de la demanda, antes de hacerlo del lado de la oferta”.

Por otro lado, en línea con el cambio cultural hacia una generación de energía sustentable, el especialista sostuvo que “lo primero es que estemos todos convencidos de la necesidad de coadyuvar a la atención del cambio climático y hacer algún sacrificio”. 

“En primera instancia la eficiencia energética debe ser en el lugar. Hay mucho que hacer desde el ahorro de la energía y también desde la generación distribuida”, agregó. 

“Socialmente gastamos una fortuna en subsidios a la tarifa residencial, y saldría más fácil pasar parte de ese subsidio a inversión en energías renovables. Pero eso implica un trabajo en la sociedad para convencer a las autoridades de que esa es la salida más limpia en este momento”, continuó sobre dicho tema.