Daniel Lisei es ingeniero electromecánico y titular del Área de Energías Renovables de la Fábrica de Implementos Agrícolas S.A. (FIASA). La empresa cuenta con 55 años en el mercado y nace como fabricante integral de Molinos de Viento para bombeo de agua a profundidad, exportando equipos a distintas partes del mundo (principal mercado en los Estados Unidos).

Actualmente cuenta con un amplio repertorio de productos de energías renovables, como aerogeneradores, paneles fotovoltaicos y equipos complementarios con estas soluciones, como acumuladores y luces eficientes LEDs.

Desde hace años, la firma comenzó a comercializar bombas sumergibles solares para la extracción de agua en el sector agropecuario, la cual tiene una importante salida de venta.

En una entrevista para Energía Estratégica, Lisei analiza el mercado y sus expectativas para lo que resta del año.

¿Qué balance de mercado hace en lo que va del año?

El mercado ha tenido un leve pero sostenido crecimiento, por un lado debido al impulso que está recibiendo la aplicación de las energías renovables desde los estamentos oficiales y, también, por la actualización de tarifas de los servicios de gas y electricidad.

¿Qué expectativas le genera el resto del año y por qué?

Las expectativas son muy favorables por varios motivos; además de los enumerados anteriormente, podemos sumar la inminente extensión de la Ley 27.191 a usuarios particulares (mercado entre privados), y el sólo hecho de que el usuario se plantee utilizar energías renovables como alternativa a las convencionales, potencia en sí la actividad.

Otro motor de desarrollo asociado directamente a nuestra actividad es el impulso a la actividad ganadera, y sabemos que el campo es el usuario habitual de nuestros sisemos de bombeo de agua y otros tales como termotanques solares y sistemas de generación de electricidad para viviendas.

En cuanto a ventas en el sector agropecuario para la extracción de agua, ¿el campo está apostando a mayores conexiones de bombeo solar o prefiere el clásico molino?

Ambas cosas. Acorde a la región (más o menos viento, profundidad, disponibilidad de horas solares sobre todo en verano, etc,), y al nivel de producción (por ejemplo, feed lot o ganado a estilo pastoril). Tanto molinos de viento como sistemas de bombeo solar son sistemas complementarios; aunque la solución solar tiene una aplicación preferencial para caudales y alturas de bombeo superiores a los estándares en aplicaciones agropecuarias.

Como comercializadores de ambas tecnologías, ¿qué ventajas tiene una tecnología sobre la otra? 

El molino puede bombear agua de noche mientras haya viento (la bomba solar no), aunque su instalación es más engorrosa y costosa; la bomba solar, de instalación más sencilla, entrega más agua cuando más se necesita, o sea en verano debido a la mayor disponibilidad de luz solar, justamente cuando la disponibilidad de viento es menor.

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