25 de septiembre 2020

Fabricantes se adelantan a eventuales cambios en las DACG de Generación Distribuida en México

Sergio Rodríguez, Service Manager para México y Latam de Ginlong Solis, brindó una entrevista exclusiva a Energía Estratégica donde se refirió a las disposiciones administrativas de carácter general (DACG) que podrían llegar a modificarse a fin de año para exigir inversores fotovoltaicos inteligentes en el segmento hasta 500 kW.


¿Cómo se han tomado los anuncios de cambios en la política energética de México?

Desde que inició la nueva administración, en Ginlong Solis hemos estado muy al pendiente.

Este año, formamos parte de las dos asociaciones más importantes para la industria fotovoltaica en México: la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex) y Asociación Mexicana De La Industria Fotovoltaica A.C (AMIF). Allí, contribuimos con distintos comités junto al resto de los players del sector para no sólo estar al tanto de los cambios sino también participar activamente del debate.

Recientemente, salió el acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional. En su momento, lo revisamos, vimos lo que contemplaba y realizamos nuestros aportes.

Afortunadamente, aquel acuerdo de confiabilidad está detenido por amparos que advierten su inconstitucionalidad. Pero claro que como fabricantes debimos salir a calmar a los clientes, asegurando que todo esto aún no está afectando al sector y que, si llega implementarse, todo lo que es inversores inteligentes junto a regulaciones y certificaciones en esta materia es cumplido por nuestros inversores.

¿Qué tipo de certificaciones se ajustarían a eventuales cambios en las DACG de Generación Distribuida?

La principal es la UL 1741. También la IEEE 1547. Estás certificaciones están relacionadas al National Electrical Code (NEC) en Estados Unidos. Y cumplimos con eso.

Autoridades federales cuestionan la «intermitencia» de las fuentes de generación y cómo puede impactar en costos adicionales ya sea para la distribuidora o el operador del mercado, en nuestro medio nos gusta hablar de «variabilidad» y tanto de pronósticos de recurso como de digitalización, ¿qué valoración hacen como fabricantes?

El término «intermitencia» es muy cuestionable y la primera vez que lo leí fue en el acuerdo de confiabilidad.

En entrevistas que se realizaron a algunas autoridades de Gobierno se decía que si una planta renovable dejaba de funcionar «si no había viento o sol», los costos los tenía que asumir el distribuidor. Sabemos que ese argumento no es del todo válido, hay aspectos técnicos que se deben considerar.

A gran escala, sabemos que el porcentaje de estas fuentes de generación en la matriz eléctrica mexicana es mucho menor al 3%.  En la Reforma Energética había un acuerdo por el cual cuando se llegase al 5%, se haría una revisión a todo el sector y podríamos estar de acuerdo, pero aún no estamos en esa instancia.  Hasta no llegar a un 10% o 15%, como es el caso de Alemania o Dinamarca, no deberíamos preocuparnos.

Hoy, creo que se ataca a las energías renovables sin buscar soluciones a cuestiones técnicas. Podemos voltearnos a ver otros mercados, incluso unos muy cercanos a México como puede ser California, y ver que no superan en gran medida en el porcentaje de penetración de energías renovables. En esta instancia, ellos han encontrado soluciones como pronósticos, análisis de demanda, incorporación de baterías y venta directa en otros estados.

Soluciones técnicas las hay, lo que falta es voluntad política para poder aprovechar crisis y volverlas oportunidades.

Para poder ofrecer un manto de claridad sobre este tema, ¿podría explicar cómo garantizan seguridad y confiabilidad a los inversores de Solis?

Los equipos que fabricamos son inversores inteligentes con protecciones que, al momento en el que la red deja de funcionar, hacen que el inversor también se apague en modo isla.

De igual modo, cuando hay una fluctuación de los voltajes y la frecuencia, el inversor también te protege y deja de inyectar. Estos son factores muy importantes que son requisitos para garantizar esa confiabilidad de la red y sobre todo la protección.

Actualmente, también ofrecemos sistemas híbridos con baterías. Estos al momento en el que la red falla tú tienes este respaldo, y si tú no quieres inyectar a la red también tienes la posibilidad de que tu consumo se satisfaga con tu propia producción.

Ahí hablamos de decisiones que toma un usuario con su propio inversor, pero ¿qué sucede con un eventual nuevo requisito de que sea el operador o distribuidora quien lo maneje? ¿ya están preparados para eso?

Hay variedad de inversores conectados a la red, pero todos los inversores nuevo sobre todo con las certificaciones que ya mencioné como la UL con suplemento SA tienen esta posibilidad de comunicación y la responsable de ese tipo de controles y establecer protocolos de comunicación debería ser CENACE.

¿Qué cuestiones técnicas les gustaría preservar a los fabricantes de inversores para que la nueva política energética no vaya en detrimento de sus inversiones?

Como fabricantes siempre buscamos mejoras para el sector. Por supuesto que queremos que la inversión privada se proteja, porque así se cuidan los empleos pero nuestro rubro también colabora con la economía del país, los usuarios y el medio ambiente; con lo cual son beneficios no sólo para la industria sino para toda la sociedad.

Como fabricantes buscamos sentarnos con el gobierno para entender sus miedos, conocer sus retos y resolver problemas porque ya existen soluciones técnicas. No estamos ante un nuevo mercado y no somos los único con energía solar. Tenemos que aprender de los casos de éxito y encontrar la mejor manera para implementarlas en México.

Visto este escenario, ¿qué objetivos se plantean en México?

Solis es un inversor muy conocido en el sector residencial. Es un equipo muy robusto y competitivo, que permitirá democratizar la energía solar en México por ser más accesible para las familias sin afectar la calidad de la instalación. Nuestro objetivo es seguir manteniendo aquel estatus. No obstante, esperamos llegar pronto a las instalaciones tanto comerciales e industriales como utilities.

Vamos a lanzar un equipo de 50 y 60 kW en bajo voltaje en trifásico 220 V. Actualmente, sería el equipo más grande en ese rango de voltaje.

También presentaremos un nuevo equipo string de 255 kW para plantas de gran escala. Buscamos ocupar un poco más de market share de esos sectores el año próximo en México, Centroamérica y Sudamérica.

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