Los precios de toda la cadena de suministro de la energía solar fotovoltaica siguen aumentando debido a la escasez de materias primas. ¿Cómo seguir asegurando la competitividad de la tecnología? 

En el marco de la SNEC PV Power Expo, la exposición y conferencia internacional sobre energía fotovoltaica más convocante de Shanghai, se llevó a cabo con éxito la Cumbre Global 2021 Hacia 100% Energías Renovables, que trató con especial interés este tema. 

Allí, ejecutivos de GoodWe, Sonnedix, Soto Solar, BayWa r.e. y demás empresas debatieron sobre cómo reducir el LCOE de la tecnología solar y cuáles son los principales desafíos y soluciones para la bancabilidad comercial.

Entre ellos, Ali Bouattour, director técnico de GoodWe Europe, indicó que la preocupación de la industria para la reducción de costos no solo pasa por los módulos fotovoltaicos. Los otros componentes de los sistemas también se vieron afectados por el aumento de precios de la cadena de suministro. 

“Debemos integrar componentes externos en un solo convertidor, esto ayudaría a reducir el número general de componentes, minimizando los esfuerzos de instalación y trayendo beneficios adicionales a los EPC para reducir sus costes”, indicó Ali Bouattour.

Y subrayó: “Eso nos llevará a tener un gasto de capital menor”.

Desde la óptica del referente de GoodWe estamos hablando de integrar monitorización, cajas y demás características en convertidores, para ayudar a reducir el número general de componentes.

Sumado aquello, también advirtió como desafío que «los fabricantes de componentes tienen que asegurarse que los productos están optimizados» para acompañar el éxito total del proyecto.  

De allí es que también consideró que la expansión de capital y la expansión operativa serían dos claves que van ayudar a las empresas a hacerle frente a la reducción del LCOE. 

En relación al mantenimiento y operación, se interrogó “¿Cómo nos aseguramos de que la tasa de fracaso sea baja y el mantenimiento sea el menor posible o algo fácil? Hay que seguir considerando que el sistema solar va a funcionar unos 20 o 30 años”. 

En este sentido, el acceso remoto para el monitoreo se privilegiaría para disminuir personal en planta y poder, a través de machine learning, predecir comportamientos futuros y adelantarse a los ajustes que sean necesarios realizar.