A mediados del mes pasado el Congreso nacional convirtió en ley la reforma de Compre Argentino, novedad que llenó de expectativas a la industria pyme en general y a las de energías renovables en particular.

Es que además de favorecer en licitaciones estatales a las compañías nacionales que integren componentes de origen argentino, la norma, entre otras cosas, le otorga rango de ley al Programa de Desarrollo de Proveedores (PRODEPRO), plan de incentivos para las empresas que hayan sido previamente empadronadas de manera virtual, entre ellas las del rubro energético.

La iniciativa fue impulsada por el Ministerio de Producción a poco de haber asumido Francisco Cabrera al mando, y contempla distintos beneficios: acceder a asistencia técnica por parte del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); a subsidios de tasa para créditos otorgados por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE); y a Aportes no Reembolsables de hasta 3 millones de pesos para tus proyectos de inversión, siempre que representen el 65% del total de la inversión.

Si bien el plan es auspicioso, fabricantes que constituyen la cadena de valor eólica argentina advierten la falta de este tipo de financiamiento para bienes de capital.

En diálogo con Energía Estratégica, Fabián Pesenti, presidente de Pesinger, único fabricante a nivel nacional de maquinaria de soldadura, pintado y secado de torres eólicas para la industria local, cuenta que si bien el año “viene bien”, reconoce cierto malestar en el sector por la falta de crédito.

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“Si hubiera mayor capacidad de financiamiento, habría mayor crecimiento de la actividad”, señala el empresario. “A nuestros clientes podemos ofrecerles crédito más corto y más caro por la tasa que nos cobra el sector financiero”, dice Pesenti, comparándose con empresas internacionales. Asegura que el mercado ofrece créditos al 30 por ciento, el cual no es conveniente ni para el vendedor ni para el comprador, sólo para las entidades financieras.

“Más allá de que la calidad de nuestros productos sea superior, tengamos servicio de garantía local y los precios sean más competitivos, hay empresas que están evaluando comprar maquinaria desde el exterior, por encontrar financiamiento más barato”, subraya Pesenti, e indica que a esta situación la está atravesando el sector en general.

“Una necesidad que tenemos las pymes es que vuelva el acceso al crédito para inversión productiva a tasas competitivas”, cierra el titular de Pesinger.