Hasta el año pasado, los fabricantes y comercializadores de calefones solares térmicos estaban ilusionados con que se aprobara el proyecto de Ley de la senadora oficialista Pamela Verasay –ver en línea-.

La propuesta contemplaba la creación de un fondo de créditos y la obligatoriedad de que nuevos hogares utilizaran esta tecnología, entre otras cosas.

Pero finalmente el proyecto no prosperó. No alcanzó las aprobaciones necesarias para poder avanzar al recinto.

Al parecer, este año la industria tampoco podrá contar con un régimen de incentivos nacional que desarrolle el mercado y esto genera preocupación en el sector, sobre todo por la fuerte caída del consumo.

En diálogo con Energía Estratégica Gastón Bilhere, titular de VETAK, una de las empresas nacionales que fabrican calefones solares, cuenta que en general este 2019 “estuvo muy parado” a comparación del 2018, pero que “a partir de junio se derrumbaron las ventas”. Es decir, se agravó aún más la situación.

Ante este contexto, opina que “sería formidable que haya una política de incentivo para la compra de calefones solares”.

“Es muy importante que se den créditos para los usuarios más que para las pymes, porque es lo que hace falta es que se incentive al mercado”, indica Bilhere.

Explica que si bien en algunos momentos el Banco Nación o el de Provincia de Chaco han otorgado líneas de créditos para la compra de equipos solares, estas fueron momentáneas y “terminaron cayendo”.

En concreto, para el empresario sería necesaria la creación a nivel nacional de líneas de créditos blandas por plazos de entre 3 a 5 años, que son los que aproximadamente demora en amortizarse un calefón solar, asegura Bilhere.

Destaca que estos incentivos serían beneficiosos no sólo para la industria sino para la sociedad en su conjunto.

El titular de VETAK argumenta que muchos países ya han desplegado una política de incentivo a la energía solar térmica no sólo se evitan emisiones de CO2 sino que se generan ahorros en la quema de gas natural.

Además, la estrategia permitiría el desarrollo de muchas de las empresas abocadas a este sector, más allá de la creación de nuevas compañías, lo que podría generar puestos de empleo.

Por el contrario, Bilhere advierte que la situación de VETAK y la de muchas otras compañías es justamente la contraria. “Somos una empresa pyme de muchos años de trayectoria que además de calefones solares fabricamos elementos para el sector de la construcción. Pero las ventas han caído tanto que ahora estamos al borde del cierre”, alarma el empresario.