En la actualidad, esta fuente de generación sólo representa entre el 1.2 al 1.6 % del total de la generación al contar con casi 1000 MW de capacidad para generar energía eléctrica. Su potencial es de los más prometedores del mundo.   

El pasado mes, se debatió sobre los puntos que urgen a este rubro del sector energético renovable en el taller “Energía geotérmica limpia en México: contribución a la independencia energética” en el que participaron legisladores, investigadores, ingenieros, titulares de cooperativas e impulsores de proyectos de generación.

El diputado Gerardo Fernández Noroña, integrante de la Comisión de Energía, convocó durante la inauguración del evento al debate para la construcción de un marco jurídico que reactive el proceso de transformación con las energías renovables.

Por su parte, expertos en geotermia señalaron que además de incentivos a la producción sería prioritario que el Gobierno invierta en estas centrales siguiendo lo que se anunció en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2019-2033.

“…a efecto de satisfacer las necesidades de energía eléctrica para el desarrollo social y económico del país, garantizando el acceso universal a precios asequibles para la población y buscar disminuir la dependencia energética” (PRODESEN 2019).

Por ello, una estrategia a desarrollar podría ser la vinculación de las comunidades en el desarrollo de estas centrales de generación.

Por otro lado, los desafíos que se planteó el sector privado fueron: mejorar las técnicas de exploración, disminuir tiempos de ejecución de proyectos geotermoeléctricos y los riesgos de pérdida cuando se genere electricidad.

A aquello se adhiere el Ing. Lázaro Flores Díaz, subdirector de Empresas Energéticas de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) quien conversó con este medio para compartir su lectura de optimizar al máximo las posibilidades de estas centrales de generación, aplicando medidas de eficiencia energética al proceso.

Un tema importante que llama al análisis de este experto es la cuantificación del desperdicio: ¿Cuánto dinero pierdo por la cantidad de energía que no estoy generando al dejar ir al vapor que podría haber convertido en electricidad?

“Nos topamos con pozos que siguen emitiendo vapor de agua y no se está aprovechando con un generador eléctrico para que produzca la energía correspondiente. Se debe aprovechar el recurso de la mejor manera y esta es generar al máximo energía”, consideró.

Sobre las mejoras en la práctica, el Ing. Flores Díaz señaló la principal ventaja que podrían encontrarse estos proyectos de generación al aplicar la norma ISO 50001 o la NMX –que es su versión local–.

“La ISO 50001 te orienta y obliga a realizar estudios que ayuden a cuantificar cada variable para obtener un nivel óptimo de producción”

“Esta norma es un eslabón importante –diría clave– en términos de una materia prima, que pocas veces se cuantifica dentro de las organizaciones y que impacta directamente en la utilidad neta de las empresas”, precisó el especialista.

Para que la geotermia no siga siendo un gran gigante dormido, sólo con gran potencial pero sin explotar como se debiera, el subdirector de Empresas Energéticas de la Conuee indicó que sería necesario llevarla a su punto óptimo.

Para lograrlo, el Ing. Flores Díaz concluyó la conversación con Energía Estratégica México indicando los puntos importantes, como lo son los estudios previos para conocer por completo las capacidades del recurso en el lugar, los controles en la generación una vez que está operativa y los aislamientos de tuberías para evitar fugas de calor, las cuales consideró tras su experiencia visitando a geotérmicas que aún no se cubren eficientemente.