Esta macroalga que aqueja a las costas del Mar Caribe desde 2011 ya provoca saldos negativos al ecosistema y a la industria de turismo y hotelería.

“Antes el sargazo no era un problema como lo es ahora, justamente el cambio climático afecta la extinción de algunas especies y sobreproducción de otras, que es exactamente lo que sucede con el sargazo”, explicó a este medio la Ing. Karen Guerrero, Gerente Regional de FWE.

“A zonas de playa de Quintana Ro llegan toneladas y toneladas de sargazo. El Gobierno allí inicialmente tiene que lidiar con el problema de recolección a tiempo para no padecer los olores terribles que genera el sargazo al descomponerse”, indicó la experta.

A lo que agregó “es un problema tan grave que se necesita no solo un tratamiento adecuado, sino una gestión y revalorización integral que abarque desde su recolección hasta transformación y disposición final. En ese caso, hablamos de que se puede transformar en biogás para la generación de energía eléctrica, térmica, biocombustibles o biofertilizantes”.

Ya existen experiencias en la zona con proyectos en pequeña escala. Entre ellos, en el ámbito educativo el Instituto Tecnológico de Felipe Carrillo Puerto ya cuenta con iniciativas para que se pueda aprovechar el sargazo para biodiesel.

Por el lado privado, la Gerente Regional de FWE, experta en centrales de biogás comentó en conversación con este medio que ya están en contacto con una empresa que dedica a hacer alginatos y produce fertilizantes en la zona de la costa mexicana.

“Ellos tienen un pequeño digestor y su objetivo no es el biogás sino producción de biofertilizantes a partir de sargazo. Por lo que estamos empezando a hacer un proyecto más grande junto a ellos”.

Y es que la experiencia que ha recogido durante FWE en procesos de digestión anaerobia en Alemania ubicó a sus sistemas y tecnologías como Biogastiger como propuestas atractivas para municipios y agroindustriales que revalorizan residuos en gran escala. 

“La solución que nosotros ofrecemos es portable. Y si bien aún estamos en fase de investigación, fase de investigación sobre el potencial de biometanizacion del Sargaso (como monosustrato o en codigestión), podemos hacer un test utilizando un un contenedor digestor Biogastiger® de mediana escala con una producción aproximada de 120 kWe y 250 kWt. Pero para realizar los estudios en detalle es necesario contar con fondos”, indicó la Ing. Karen Guerrero.

Por su parte Óscar Álvarez, subsecretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, indicó en el primer trimestre del año que se complican impulsar nuevas medidas desde el Gobierno:

“Para obtener los recursos el Congreso de la Unión tendría que incluirlos en el presupuesto que año tras año se le otorga a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a la zona federal marítimo terrestre o alguna otra dependencia gubernamental, pues mientras no esté en la legislación no puede asignarle fondos, y dependemos únicamente del dinero del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden) o de lo que aporten los hoteleros”, explicó.

Contar con fondos permitiría llevar además proyectos de generación a otra escala mayor que es la que requiere hoy este tipo de problemática creciente.

De acuerdo con la Universidad del Sur de Florida (USA), “de junio a julio de 2019 puede ser inferior al de junio a julio de 2018. Sin embargo, este transporte seguirá siendo superior a la mayoría de los «años de Sargazo» anteriores durante el mismo mes (…) Para el verano de 2019, debido a las altas cantidades de Sargazo en el Centro oeste atlántico (CWA) en mayo de 2019, una gran cantidad de Sargazo (comparable a la segunda cantidad más grande en el verano de 2015) en el Mar Caribe (CS) y el Golfo de México es una alta posibilidad”.