Argentina se muestra abierta a inversores de todo el mundo, poniendo “en oferta” el área  Vaca Muerta, el gran reservorio de recursos no convencionales, pero sin embargo  todavía no ordena en su interior todas las variables de negocios que pretenden los capitales para apostar a la producción.

Uno de los inconvenientes que leen los analistas de mercado pasa por las complicaciones para traer las herramientas, productos y  tecnologías imprescindibles para desarrollar los campos, como consecuencia de las demoras para autorizar las importaciones de los despachos públicos.

Por eso es que Eduardo Barreiro, licenciado en Química, consultor en temas de Energía y director de la Society of Petroleum Engineers, regional Argentina, propone armar una “green line”, es decir, una vía rápida a las compañías petroleras para traer los equipos que requieren para sus proyectos.

No sólo hace referencia a los tiempos de ingreso de la maquinaria en la Aduana, también sugiere quitar impuestos  a fines de abaratar los costos de producción. De ahí que considera de gran importancia la sanción de un nuevo marco jurídico que contemple estos contratiempos que padecen las compañías.

El borrador que presentó el oficialismo, por caso, establece entre otras modificaciones promover “un régimen especial para la importación de bienes de capital o insumos no producidos en el país con el objetivo de generar mayor oferta y velocidad a la actividad”.

Hay que hacer un marco legal adecuado”, coincide Barreiro. Y reconoce que aún en estas condiciones en Loma Campana, epicentro de la explotación de hidrocarburos no convencionales, YPF ha logrado reducir de 10 a 7 millones de dólares el costo promedio por pozo.

Estos resultados se consiguieron en gran medida por la incorporación de equipos  de perforación Walking Rigs, equipos de perforación que se trasladan de un pozo a otro en 26 horas sin ser desmontadas.

En Estados Unidos es necesario desembolsar la mitad de dinero, “por una cuestión de escala”, experiencia y acceso a las tecnologías, compara el especialista.