¿Qué balance puede hacer de este momento coyuntural de las energías renovables en Argentina, dado que recientemente se aplicó un Ley que viene a modificar la 26.190 (Ley 27.191)? ¿Qué opinión le merece al sistema de licitaciones o subastas que piensa impulsar el Gobierno nacional?

Argentina está rezagada en energías renovables. Se ha perdido más de una década con malas políticas de estado, teniendo unas de las energías más baratas del mundo -por las fuertes partidas a subsidios-, lo que ha llevado al sistema energético a colapsar. Hoy es necesario aplicar un mayor esfuerzo para poder ponernos al nivel de otros países, por lo menos sudamericanos como Brasil, Chile, Uruguay, los cuales desde hace bastante tiempo apostaron e invirtieron con buenos resultados en energías renovables.

Por otro lado, es bueno que en el país se empiece a prestar mayor atención a este tema. Pues después de muchos intentos anteriores creo que las autoridades actuales están empeñadas en marcar un inicio en forma seria y planificada.

Esto sin lugar a dudas es un enorme paso en la dirección adecuada pero a mi parecer cumplir los objetivos, como indica la nueva Ley 27.191 de lograr una contribución de fuentes de energía renovables hasta alcanzar el 8 por ciento del consumo de energía eléctrica nacional al 31 de diciembre del 2017, es inviable, teniendo en cuenta los tiempos requeridos que demanda los estudios previos y construcción de un parque eólico; es por eso, que se debería dividir en capacidades de potencia, dando opción a invertir en generación distribuida lo que sin duda aliviaría la demanda energética a corto plazo.

Usted ha trabajado mucho tiempo en el Brasil. ¿Se puede hacer una comparación entre ambos países en materia de energías renovables? ¿Qué caminos deberíamos tomar como ejemplo del caso brasilero para un desarrollo práctico de las energías renovables en argentina?

Como sabemos Brasil es la mayor economía de América Latina, contando con un gran mercado de energía eléctrica de la región, su capacidad de generación mayoritaria es hidráulica con 75 a 80 por ciento, mientras que en Argentina la capacidad energética es térmica en 58 por ciento, hidráulicas  38 por ciento y nuclear  4 por ciento.

En el  año 2000, Brasil sufrió una de las mayores sequías de su historia, lo que originó una gran racionalización de la energía, colapsando la economía. Aquello marcó un antes y un después al país y motivó a la diversificación de su matriz de generación al apostar por energías renovables de alta potencia. Así, a partir del 2012 dictó normas para la Generación Distribuida -habilitar a usuarios particulares la inyección de energía limpia a la red a cambio de un resarcimiento por la energía entregada- de renovables de media y baja potencia (generación distribuida por compensación).

Dentro de la generación existen 2 opciones: la distribuida que comprende la micro generación, de 1 a 100 KW; la mini generación, de 100 a 1 MW (que se está analizando a elevar a 3 MW); y la alta potencia, que son los grandes parques que van de 3 MW en adelante.

Así tienen acceso a participar en el proceso tanto ciudadanos residenciales, como pequeñas y medianas industrias y grandes empresas inversionistas; por eso es recomendable que se piense en diferenciar las opciones, pues estas demandan diferentes tiempos de ejecución (desde la apertura de los estudios hasta su inicio de obras y puesta en funcionamiento), lo que permite que los emprendimientos de rápida puesta en marcha contribuyan a dar un pronto alivio a la demanda.

Por último, hay esfuerzos de legisladores del oficialismo por converger proyectos de distintos congresistas y, a partir de la intervención de distintos expertos, lanzar un proyecto de Ley de Generación Distribuida a nivel nacional. ¿Qué opinión le merece a este tipo de esfuerzos?

No podría dar una respuesta muy precisa con respecto a la campaña de los legisladores, pues no estoy muy informado al respecto del contenido de proyectos. A priori, me parece de lo más adecuado que acudan a profesionales que tengan experiencia en el tema.

Hay que tener en cuenta en cuenta ejemplos de éxito en otros países, como es el caso de Italia, que está aumentando a 10 MW la capacidad de potencia en Generación Distribuida.

Sobre el especialista

Carlos Schinder, es ingeniero electromecánico recibido en la UTN de Concepción del Uruguay. Desde los años 80 ha trabajado en el exterior en energías y durante el 2000 se volcó de lleno a las energías renovables.

Durante los últimos años el profesional trabajó en el nordeste Brasil, donde se concentran la mayor cantidad de parques eólicos, trabajando tanto en ellos como en el segmento de Generación Distribuida.