Días atrás, el subsecretario de Energías Renovables de la Nación, Sebastián Kind, aseguró que están evaluando la posibilidad de lanzar el año que viene una segunda Ronda del Programa RenovAr, donde se incluirán nuevas tecnologías renovables como la termosolar concentrada.

En ese marco, energiaestrategica.com consultó a Alejandro Pujol, Ingeniero Civil Hidráulico, Socio Gerente de Red Ingeniería S.R.L. y ex presidente del Comité de Vigilancia y Auscultación de Presas del Comisión Internacional ICOLD, sobre las condiciones con las que cuenta la Argentina para explotar la energía mareomotriz de nuestras costas.

Al respecto, Pujol fue categórico: Es fundamental, lanzó. Somos un país riquísimo en energía mareomotriz, sobre todo para el aprovechamiento de las mareas porque tenemos una condición privilegiada: buenas mareas con una amplitud importante, desde la zona del sur de Buenos Aires hasta Tierra del Fuego”, identificó el especialista.

No obstante, reconoció que aún hace falta avanzar en estudios de factibilidad técnica y ambiental de nuestro territorio para comenzar a profundizar en su desarrollo.Argentina debería hacer un estudio serio. Somos ricos en algo sobre lo que debemos comenzar a explorar, señaló.

Este recurso está siendo explorado en el mundo entero y en todas las exposiciones mundiales Argentina figura como una privilegiada en Sudamérica porque nosotros no tenemos la desventaja de catástrofes naturales como puede ser un tsunami, a diferencia por ejemplo de Chile”, explicó el experto en energía hidroeléctrica.

Vale destacar que la energía mareomotriz es un tipo de energía renovable completamente libre de emisiones y subproductos contaminantes, obtenida del aprovechamiento de las mareas. En efecto, los ciclos de generación de energía eléctrica se dan cada 8 horas, con 2 horas de pausa, ya que la marea va para un sentido, luego se equilibra, por lo que no hay generación, y retoma actividad para el sentido opuesto.

Un proyecto paradigmático en lo que respecta a esta tecnología es la Planta de Energía Mareomotriz Sihwa Lake, ubicada en Corea del Sur, de 254 MW. La energía es generada en las entradas de marea en la cuenca de 30 km² con la ayuda de 10 turbinas de bulbo sumergidas de 25,4 MW, utilizándose ocho tipos de compuertas de esclusa para la salida de agua desde el dique.

El proyecto de energía mareomotriz fue construido entre 2003 y 2010 con un presupuesto de 256,8 millones de euros, siendo la compañía Daewoo Engineering & Construction la responsable de la ingeniería, suministro y construcción (EPC) para el proyecto. En la actualidad, la capacidad de generación anual de las instalaciones se sitúan en los 552,7 GWh.

Al respecto, Pujol observa: “El ministro de Energía de Corea planteó que hicieron esa inversión porque se trata de una tecnología segura y totalmente renovable. La marea se produce todos los días y sin falta, más allá si llueve, nieva o los efectos del Niño o la Niña. Lo único que hay que tener es una zona favorable para su desarrollo y Argentina tiene toda la costa hacia la Patagonia”.

El especialista resalta que la tecnología mareomotriz ha ganado mucha madurez y competitividad a lo largo de los años. Actualmente, luego de realizado los estudios pertinentes, una planta puede demorar aproximadamente 4 años en su construcción.

Consultado sobre si tuvo diálogos con autoridades nacionales en pos del desarrollo de esta energía, Pujol declara: “No he tenido ningún contacto pero desde ya que sería muy interesante”. Avanzar en esto es una obligación para el país, considera.