Horacio Fernández es Abogado y Master Comparative Law. Trabajó en Argentina como director de asuntos legales y públicos para Occidental Petroleum, Shell CA PSA y Total Austral. Ha sido durante más de una década profesor titular de Derecho para Ingenieros en el ITBA y actualmente lo es en el posgrado sobre Economía del Petróleo y del Gas de la misma institución. Además es Secretario del Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía.

En entrevista con este medio analiza el sector energético y los desafíos que deberá atravesar la nueva administración presidida por Mauricio Macri.

¿Qué expectativas genera la nueva gestión de gobierno que pone al mando a una nueva personalidad como Juan José Aranguren al mando de la flamante cartera de Energía? ¿Qué le parece esta decisión de darle a la vieja Secretaría de Energía rango de Ministerio?

La decisión de crear un Ministerio de Energía es oportuna y necesaria. Hoy día todos los países avanzados tienen uno ya que la energía es un tema clave para el desarrollo y estamos en una transición de los fósiles a las renovables, lo que obliga a tener visiones  y decisiones unificadas que abarquen todos los tipos de energía.

Además, en nuestro país la energía se ha convertido en un problema macroeconómico debido a la pésima política energética de los últimos 10 años. La designación de Aranguren parece muy acertada por sus características de muy trabajador, honesto y valiente para mantener sus convicciones. No tendrá una tarea fácil por el desorden normativo e intereses cruzados en el sector pero tiene las capacidades necesarias para afrontarla.

¿Qué opinión le merece a las intenciones del señor Aranguren de sincerar las tarifas energéticas e impulsar el aprovechamiento de las energías limpias?

El sinceramiento de tarifas o mejor dicho la alineación de los precios de la energía con los internacionales o regionales es ineludible. La política de desenganchar los precios internos con los externos probó no ser sostenible y hoy estamos importando el 15 por ciento de la energía cuando en 2011 la exportábamos.

El punto crucial es cómo se hace y a qué ritmo y cómo se amortigua el impacto a los que no pueden afrontar el costo real. Aranguren tiene sus ideas y espero que funcionen. El impulso a las energías renovables también es ineludible y la Argentina quedó muy atrás en incorporarlas.

Hicimos muchas leyes pero tuvimos pocas realidades lo que es típico de nuestro país. Se necesita una visión integral de las renovables y no una ley para cada una producto del lobby de cada sector. Hay que nivelar el campo de juego de todos los tipos de energía en materia de impuestos y subsidios y a partir de allí ver bien qué se subsidia y que se grava con impuestos. Una medida muy racional sería un impuesto a las emisiones de CO2 que, sin incrementar la presión tributaria total, que ya es mucha, incentive las renovables en detrimento de los fósiles.

¿Han sido consultados por Aranguren o esperan mantener una reunión con él próximamente?

Hemos tenido contacto con Aranguren para presentarle la propuesta de CACME de Escenarios Energéticos de Argentina al 2035. Esto es parte del ejercicio promovido por AVINA con otras 6 organizaciones referentes en el tema que ha resultado muy interesante. Aranguren había estudiado nuestro escenario e hizo preguntas muy pertinentes sobre el mismo.