Las subastas a largo plazo mexicano resonaron por todo el mundo en sus comienzos por el éxito de sus primeras convocatorias y la competitividad de precios ofertados a partir de proyectos de energías renovables.

Sin embargo, ese impulso inicial iría a ver una desaceleración primero por una alteración del proceso de la tercera subasta luego de haber celebrado las adjudicaciones y posteriormente con la suspensión indeterminada de la cuarta edición.

Realizando un repaso del primero de los hechos, especialistas advierten que algunas de las mejoras realizadas al proceso no pudieron resultar tal. Entre ellas, en el marco de la tercera subasta, por decreto de Ley se estableció que sea el CENACE quien desempeñe el rol previsto para la nueva figura de Cámara de Compensación –incorporada para esta edición–, hasta que se realice un proceso de licitación para dar la concesión a una empresa privada para que funcione como dicha Cámara.

Lo que sucedió una vez lanzada la licitación sorprendió al sector. No hubo empresas interesadas en participar que puedan calificar para las funciones a desempeñar.

“El CENACE se vio como un organismo transitorio en lo que se designaba a una empresa especializada. Pero dado el fracaso de la licitación, se continuó en el status quo de que CENACE era la contraparte”, sintetizó Pilar Mata Fernandez, socia del estudio Mijares, Angoitia, Cortés y Fuentes.

Con el cambio de Gobierno, los rumores de una eventual desaparición de la Cámara de Compensación se hicieron mas fuertes. ¿Se podrán desbaratar los contratos de la tercer subasta? ¿cómo se puede sustituir a la Cámara de Compensación? ¿se podrán ajustar a como eran los PPA de la primera y segunda subasta? ¿qué sucederá con las garantías? fueron algunos de los interrogantes que surgieron.

«Atravesamos una crisis de inseguridad cuando el mensaje gubernamental lo que transmitía era la desaparición de la Cámara de Compensación, lo cual, evidentemente hacía preguntarse al sector el destino que tendrían los contratos de cobertura cuya contraparte es precisamente la Cámara de Compensación. No obstante, recientemente el gobierno ha dejado claro que honrarán al 100% los contratos de cobertura celebrados indicando las acciones a seguir con el objeto de la implementación de los mismos, dentro de las que se incluye la realización de otra licitación para que un tercero actúe como Cámara de Compensación en lugar de CENACE. Con este anuncio el sector volvió a respirar y te diría que la situación volvió al punto inicial. Ahora, aguardamos por la nueva licitación», desarrolló la experta consultada.

Dada la suspensión por tiempo indeterminado de las subastas a largo plazo, nuevos mecanismos surgieron desde el sector privado, como aquellos impulsados por Bravos Energía o los de Vitol, frente a estos nuevos procesos surgen también interrogantes pero aquellos que se pueden esperar de un mecanismo que recién está dando sus primeros pasos.

Al respecto, Pilar Mata los definió como «una decisión magnífica» que representa una gran oportunidad para continuar con los desarrollos en el sector.

«Nos pareció que estos mecanismos tienen una estructura sólida. Ahora bien, el punto más importante a revisar siempre es el de garantías. Según entiendo estos toman de base los cálculos de responsabilidad acumulada estimada bajo las reglas del mercado eléctrico, y esto dará seguridad a los bancos porque son cálculos muy estudiados y reconocidos. Obviamente, la preocupación en este caso es quién maneja las garantías, porque no es lo mismo que lo maneje una Cámara de Compensación, CENACE o un particular, entonces sí puede haber un tema de confianza qué resolver sobre a quién sea el que maneja las garantías, pero eso puede resolverse en el corto plazo».

En lo que será la primera edición de los Concursos eléctricos a Largo Plazo, según se adelantó a Energía Estratégica, se prevé la incorporación de la figura de un Administrador de pagos y colaterales, para subcontratar al operador y transferir los derechos del cobro y pago a un fideicomiso.

Sobre esto, la socia del estudio Mijares, Angoitia, Cortés y Fuentes auguró: «tengo mucha esperanza puesta en esos mecanismos. Creo que si se estructuran bien y logran las fortalezas legales que requiere todo project finance, pueden ser un éxito».