En 2019, durante la subasta a largo plazo de energías renovables y la de Cargo por Confiabilidad, el Gobierno adjudicó 14 proyectos eólicos y solares fotovoltaicos por 1.958,2 MW. Además, privados están llevando a cabo emprendimientos para autogenerarse con energía limpia.

Pero el avance de estas iniciativas no es tarea sencilla. Requieren de sortear una serie de desafíos. En una entrevista para Energía Estratégica, José Manuel Rincón, Director General Instra Colombia, brinda precisiones al respecto, en base a la experiencia de la compañía en otros mercados.

¿Qué tipo de trabajos están realizando desde Instra en Colombia?

En primer lugar, he de comentar que INSTRA COLOMBIA es la filial colombiana de la empresa española INSTRA Ingenieros S.L., compañía especializada en ingeniería de proyectos de energías renovables, plantas eólicas y fotovoltaicas, con gran experiencia en el sector, tanto en España como en otros países de Latinoamérica, como México, Argentina, Colombia, entre otros, trabajando para grandes utilities como EGP (Enel Green Power), IBERDROLA, ZUMA ENERGÍA, AES, etc.

Actualmente en Colombia estamos trabajando como Ingeniería de la Propiedad para EGP en el Parque Eólico de Windpeshi (209 MW) en la Guajira, y para AES Chivor en el Parque Fotovoltaico de San Fernando (60 MW). Por otra parte, estamos trabajando en tareas de ingeniería para codesarrollo con algunos promotores.

Podemos considerarnos muy satisfechos con el desarrollo del negocio en el país, el sector de las energías renovables está efervescente y esto está favoreciendo el crecimiento de los diferentes agentes.

¿Con qué tipo de desafíos se están encontrando respecto a la logística, desarrollo de ingeniería y construcción de proyectos eólicos y solares?

Los principales desafíos que nos estamos encontrando en proyectos no vienen de la ingeniería, ni de la tecnología, que son fácilmente exportables a cualquier lugar. Estos desafíos están viniendo de problemáticas asociadas al terreno, donde podemos destacar las siguientes:

  • Algunas zonas de desarrollos de proyectos energías renovables no disponen de infraestructuras (red viaria, alojamientos) lo que exige una gran planificación de la logística y el desarrollo de actuaciones previas complejas.
  • La disponibilidad de los puntos de conexión para asegurar que en plazo se puede poner en marcha la planta fotovoltaica o eólica.
  • La mano de obra especializada es limitada por lo que exige mayor formación y control.

¿Qué rol juegan las consultas previas para el avance de los proyectos?

En este país, donde existen centenares de comunidades indígenas, es muy importante que se realicen consultas previas, pero desde el comienzo de los proyectos.

Se necesita comunicar desde el principio a la comunidad los trabajos a realizar, conocer sus necesidades, y establecer las negociaciones oportunas para que el proyecto se desarrolle con normalidad.

Hay que cerrar acuerdos, pero no quedarse ahí, hay que tener personal dedicado para comunicar y verificar el cumplimiento de los acuerdos, la comunicación es primordial. Por ello hay que contar, desde el principio con profesionales con experiencia en cada una de las comunidades que ejerzan de interlocutores.

No es el primer proyecto que termina cayéndose por comenzar tarde las negociaciones, por no comunicar bien los avances del proyecto, y por supuesto por adquirir compromisos que no se pueden cumplir. Por ello hay que planificar muy bien este aspecto desde el mismo origen del proyecto, tanto en plazos como en costes, es un riesgo muy a tener en cuenta.

En cuanto a la contratación de personal calificado, ¿están encontrando deficiencias en Colombia? ¿Con qué tipo de perfiles laborales están encontrando esas deficiencias y cómo las están supliendo?

Como sabemos, Colombia es un país que ha iniciado relativamente hace poco tiempo el camino de las renovables. Por ello no existe experiencia dilatada en grandes proyectos de renovables, como los que se están empezando a construir, y los que están en fase de desarrollo. Si hay formación académica, hay buenos ingenieros, pero los clientes demandan experiencia para sus inversiones y la oferta es muy escasa de profesionales de este perfil.

INSTRA Colombia está construyendo equipos mixtos, con ingenieros de otras áreas (España, México) con gran experiencia en renovables, de más de 7 años trabajando en este tipo de proyectos, y con ingenieros colombianos de diferentes especialidades. Podemos decir que estos equipos están funcionando muy bien. El ingeniero colombiano sabe que el futuro está en las energías renovables y existe mucho interés en entrar en este sector frente a otros sectores.

Respecto a los trabajos de ingeniería en proyectos eólicos y solares, ¿en qué aspectos han mejorado en los últimos años?

Podemos decir que se ha mejorado en dos aspectos fundamentalmente:

  • Las nuevas y mejores herramientas tecnológicas (Software tipo GIS, modelado en BIM) han permitido reducir plazos e incertidumbres en la fase de tramitación y evaluación de costes.
  • En la fase construcción la planificación detallada de los procesos logísticos y la digitalización de estos procesos, así como de los procesos de commissioning y seguimiento han impactado de forma sensible, reduciendo plazos y costes y mejorando la calidad.

¿Cuáles son los errores más frecuentes de una ingeniería que no fue bien ejecutada y qué consecuencias traen?

Uno de los principales problemas que nos venimos encontrando es la falta de definición de proyectos en la fase de desarrollo. Si en la fase inicial no se otorga valor a los estudios previos (ambiental, arqueología, topográfico, geotécnico, social, geológico, etc.) e incluso a la ingeniería básica, en mi opinión, esto tiene una gran trascendencia para el éxito del proyecto. No se construyen unas bases sólidas y esto termina afectando con incrementos de costes y plazos de construcción del proyecto.

En este mismo orden de cosas, si en las due dilligence de compra/venta se limita el alcance técnico, se transfieren los riesgos a la construcción. Esta práctica trae problemas de retrasos, aumento de presupuesto, que puede obligar a los promotores a entenderse con los contratistas de la fase de construcción, con lo que esto supone para el equilibrio económico – financiero del proyecto.