El CEO de IMPSA, Juan Carlos Fernández, dijo que la empresa está a punto de conseguir el aval del 66 por ciento de los acreedores, que le permitirá alcanzar un acuerdo de reestructuración de su deuda con la apertura del Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) que se tramita en la justicia de Mendoza.

El empresario sostuvo que «el viernes pasado le entregamos al Segundo Juzgado de Procesos Concursales de la Primera Circunscripción de Mendoza una copia del Resumen de Términos y Condiciones suscripto con un grupo de acreedores financieros«.

Fernández adelantó que «en dos o tres meses seguramente estamos abriendo el APE«. En los considerandos del plan de reestructuración, Impsa ofrece ceder el 40 por ciento de su capital a los acreedores, además de vender sus activos en Brasil, donde opera a través de su subsidiaria Wind Power Energy (WPE), que reporta a Venti, sociedad controlada por Impsa y que se presentó en convocatoria de acreedores con una deuda de u$s 770 millones.

«En Argentina, estamos operativos, y creemos que el cambio de gobierno será fundamental para que iniciar una nueva etapa, ya que con la anterior no logramos avanzar en los emprendimientos que nos fueron adjudicados«, dijo. Como ejemplo, recordó que el freno a la exportación de 3300 toneladas de turbinas y generadores con destino a Venezuela por las trabas al comercio exterior del gobierno K. «Son dos barcos que no pudimos enviar por los problemas para exportar«, señaló y consideró que con el cambio de políticas, «podremos retomar eso«.

También aseguró que las negociaciones locales «están encaminadas«, y anticipó que en Brasil «conversan con varios grupos interesados en nuestros activos, donde nuestras plantas están cerradas«. El próximo 14 de enero habrá una asamblea de accionistas clave para el futuro de Impsa en Brasil, de donde debe salir para poder sobrevivir en la Argentina. En lo que respecta a Venezuela, el holding argentino logró regularizar la situación y retomar los negocios en dicho país.

Para vender sus activos brasileños, Pescarmona contrató a la consultora G5 Evercore, que lidera el proceso de búsqueda de interesados entre los que se encuentran varios grupos chinos. WPE posee dos plantas en Brasil que se encuentran paralizadas y que están vinculadas con energía eólica e hidroeléctrica que se venderían por separado.

Fuente: El Cronista/ MDZOL.