En una entrevista para Energía Estratégica, Iván Crincoli, titular de Itasol, presenta a la empresa y expone los principales desafíos de su ambicioso plan de expansión.

¿Qué servicios ofrece Itasol?

Itasol es una empresa que brinda servicios integrales de ingeniería, procurement, construcción, operación y mantenimiento para el mercado energético en su conjunto: generación e infraestructura.

Buscamos acompañar y asesorar a nuestros clientes a lo largo de todas las etapas del ciclo de vida de sus proyectos, desde el nacimiento del mismo a través del análisis de factibilidad técnica y económica, durante la etapa de diseño y ejecución y luego de concretado para asegurar el correcto funcionamiento bajo los parámetros de diseño.

Para ello contamos con un equipo de profesionales de larga trayectoria en el rubro que ponemos a completa disposición de los requerimientos de nuestros clientes porque creemos que es el principal valor para que los proyectos nazcan y se concreten de manera exitosa.

¿Cuáles fueron los trabajos más requeridos en el último tiempo?

Durante los últimos años hemos desarrollado amplia experiencia en el diseño y ejecución de sistemas solares fotovoltaicos, desempeñado tareas diversas en proyectos de las rondas RenovAr y MATER. El área solar de Itasol ha tenido un gran desarrollo y hoy es uno de los focos de la compañía.

La propuesta que ofrecemos es amplia y estamos incursionando en otras áreas de generación, como por ejemplo la eólica, dónde nos estamos capacitarnos para lograr brindar un servicio profesional de alta calidad.

En líneas generales, ¿qué experiencia han recogido durante estos años en Argentina y Chile?

Hablando del mercado de renovables, desde el año 2017 a la fecha hemos trabajado mucho y hemos evolucionado en nuestra propuesta al mercado argentino con excelentes resultados.

En nuestros comienzos, el ingreso a este mercado lo tuvimos mediante la provisión de material eléctrico para la construcción de parques solares, siendo participes en proyectos por más de 200 MW.

A medida que fuimos conociendo el rubro, decidimos ampliar nuestra oferta a los rubros de construcción e ingeniería con muy buenos resultados que llevaron a la ampliación del orgánico y a captar recursos humanos con gran experiencia en energía solar para mejorar constantemente la propuesta.

Con el mismo impulso que hemos tenido en Argentina, hoy estamos haciendo nuestros primeros pasos en Chile, y, en breve estaremos viendo los resultados que se prospectan mejores que los de Argentina.

Creemos que el mercado chileno actualmente es más competitivo y exigente, es un desafío que nos encuentra bien preparados y posicionados para atenderlo con la máxima profesionalidad y dedicación que siempre nos ha distinguido.

¿Qué expectativas tiene sobre estos mercados para este año?

El 2020 será un año muy particular, la situación del planeta está muy complicada por la cuestión relacionada a la pandemia COVID-19. Creo que van a existir sectores muy afectados por esta situación, generando una recesión global.

Veo improbable que una volatilidad del mercado petrolero tenga impactos significativos en las inversiones en la generación por fuentes renovables.

El petróleo cumple un rol mínimo en la generación global, y por ende, no compite con las renovables bajo ese sentido. Las renovables son una fuente de generación dominante de la nueva energía, gracias también a la competitividad de los costos que se logran hoy.

La experiencia muestra cómo las inversiones en energías limpias han obtenido un impacto positivo no solo sobre el clima, si no también, en el crecimiento de una industria qué genera muchos puestos de trabajo y como consecuencia también el crecimiento de economía que esto conlleva.

La volatilidad de las variables financieras, que quizás en breve se conviertan en “standard asset”, sugieren que las inversiones en combustibles fósiles se reducirán a favor de energías limpias, acelerando el proceso de transición en acto.

Creo que, una vez que se comience a salir de este “parate” ocasionado por el COVID-19, el mercado chileno continuará con una dinámica de crecimiento, impulsada por los proyectos de PMGD y el recambio de matriz energética de carbón a renovables; mientras que Argentina tendrá muchos problemas que resolver en el ámbito económico previo a volver a dar un marco propicio para un desarrollo sustentable en renovables.

El mercado argentino, hablando de solar, será un mercado de oportunidades y para pocos jugadores para el corto plazo en mi opinión.

Y más allá del problema de la pandemia, ¿qué dificultades presentan estos mercados?

Respecto al mercado argentino, la mayor dificultad hoy es el financiamiento, que es muy complicado de conseguir debido a la situación coyuntural que vive el país. Los proyectos sufren de este problema y las consecuencias se reflejan en la industria.

Respecto a Chile, es un mercado seductor, con reglas claras, financiación y con una proyección de crecimiento muy amplía, creo que es el mercado de Latinoamérica más desarrollado desde este punto de vista.

¿Sobre qué otras plazas de Latinoamérica están operando?

Itasol hoy se encuentra operativo en los países de Argentina, Uruguay y Chile. Además nos encontramos desarrollando oficinas en Perú, Colombia y Brasil con la intención de tenerlas en actividad para lo que resta del año 2020. De la mano de proyectos concretos que han ido surgiendo queremos acompañar la ola de renovables en toda la región sudamericana.

¿Qué expectativas tienen sobre estos nuevos mercados?

Las expectativas son muy buenas. Son mercados qué tienen un futuro muy interesante y de un crecimiento inminente, donde se necesitan partners de confianza, con experiencia demostrada y que puedan responder a las exigencias de cada proyecto.

Las curvas de desarrollo en los mercados de renovables suelen ser muy abruptas y muchas veces no permiten un crecimiento y aprendizaje normal para empresas nuevas.

De esta manera los desarrolladores de proyectos valoran mucho la experiencia y para compañías cómo la nuestra es muy importante el timing para el desembarco en nuevos mercados.

Seguramente la industria de las energías renovables será uno de los actores principales que permitirá relanzar la economía a nivel global.

La máquina sigue funcionando y junto al crecimiento que va a acompañar el mercado, nosotros y el resto de las empresas del sector tendremos la obligación de capitalizar este crecimiento e invertir en personas, tecnología y desarrollo, para lograr mejores performance y establecer nuevos estándares más elevados.