Del 13 al 16 de Julio se llevará a cabo en Lima, Perú, la Conferencia Internacional de Análisis de Ciclo de Vida en Latinoamérica, CILCA 2015, donde participarán expertos de todo el planeta. Allí Bongiovanni, investigador de la Estación Experimental INTA Manfredi, Córdoba, expondrán las potencialidades de la cáscara del maní. El estudio contó con la participación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), empresas asociadas a la Cámara Argentina del Maní y la Fundación Maní Argentino.

Según el especialista, por cada mil kilos de maní confitería, es decir, maní sin cáscara, se emiten a la atmósfera unos 500 kilos de dióxido de carbono. Ahora bien, de aprovechar aquella cáscara en reemplazo de combustible fósil durante el proceso, se ha comprobado que se puede lograr una disminución de un 83 por ciento la huella de carbono de la cadena, y en algunos casos del 100 por ciento.

Es decir, esas emisiones que uno está produciendo por laborear el suelo, por sembrar, por cosechar, por transportar el producto, procesarlo dentro de la empresa y llevarlo al puerto, todas esas emisiones de dióxido de carbono equivalentes quedarían, de alguna manera, neutralizados cuando se utiliza la cáscara como fuente de energía”, explica con contundencia Bongiovanni.

Estamos hablando de una cadena neutra desde el punto de vista energético”, especifica, al tiempo que señala que la potencialidad de la cáscara de maní es comparable con la de los chips de madera, al punto da como ejemplo lo que sucede en la Aceitera General Deheza, industria que utilizando la cáscara de maní se abastece de toda la energía eléctrica y térmica que consume.

Estamos hablando de aprovechar un residuo que en muchos casos es desechado”, enfatiza el experto.

En su exposición realizada durante el año pasado en las Jornadas Nacionales de Maní, organizadas por el propio INTA, el investigador deja en claro sus objetivos: “El análisis está destinado a los diferentes actores de la cadena del maní: productores agrícolas, productores industriales, cámaras, asociaciones vinculadas, etc., quienes podrán utilizar los resultados: a) para que las propias empresas trabajen en la mejora continua de la gestión ambiental interna; b) para comparar el desempeño de la cadena del maní con productos alternativos, o con las mismas cadenas en otros países; c) como herramienta de marketing, competencia, y diferenciación, d) para brindar información a los consumidores, a los mercados nacionales/internacionales (huella de carbono u otros impactos); o e) como herramienta para gestionar políticas de apoyo al sector y/o a la región”.