A diferencia de las torres habituales, la del proyecto SUMR (Segmented Ultralight Morphing Rotor) tendrá solo dos aspas en vez de tres y será flexible, emulando el movimiento que realizan las palmeras durante los huracanes y ciclones.

«Las turbinas tradicionales son muy caras y muy pesadas como para permitir su crecimiento de tamaño. Este problema se convirtió en el mayor desafío a la hora de escalarlas a tamaños extremos», señala la web del proyecto.

Sobre el sistema de construcción, trabajan en la posibilidad de construir hélices segmentadas que sean unidas al momento de instalarlas en altamar.

Planificada para ser constuida en 2025, SUMR 50 no tendrá sus aspas enfrentando al viento como las actuales sino «siguiendo el flujo» de aire.

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Se espera que con una altura superior a las torres Petronas de Malasia y las modificaciones de configuración, lleve la producción de energía de los 2.5 megavatios actuales a cerca de 50.

Desde las instituciones que colaboran con la investigación, destacaron las potencialidades de la energía eólica y el modesto impacto ambiental que genera.