En entrevista exclusiva para energiaestrategica.com, Esteban Weidmann, Gerente Comercial de Sica Metalúrgica Argentina, empresa con 25 años de trayectoria en el mercado y más de un lustro dedicada a la fabricación de torres eólicas, hace un análisis del sector.

¿Desde la empresa creen que este 2016 será un año de despegue para las energías renovables y en particular para la eólica?

Desde nuestra empresa estamos convencidos que este año 2016 debe ser bisagra para el despegue de la energía eólica en el país. Indudablemente se están configurando diferentes dimensiones que son condición necesaria para que esto sea así:

-Desde lo político con un importante cambio de expectativas que genera el nuevo gobierno, tanto en el plano local como internacional, que significa la vuelta de la Argentina a mantener relaciones comerciales normales con el mundo y a atraer inversiones.

-En el plano legal, a partir del marco de incentivos a la inversión y promoción a la industria nacional que se instrumentará a partir de la próxima reglamentación de la Ley 27.191 de Energías Renovables, que se aguarda con honda expectativa en el sector.

-En lo financiero, a partir de la solución de la problemática de los holdouts que genere una normalización del sistema financiero y la vuelta al crédito internacional a tasas competitivas, combustible indispensable para la concreción de los proyectos de energías renovables, y en especial la energía eólica, que todos sabemos son muy intensivas en su demanda de capital.

-Finalmente en lo económico, con el imprescindible sinceramiento y reacomodamiento del marco tarifario de la energía, a tono con la realidad de los costos de producción. Sin tarifas atractivas, que no por ello dejen de ser competitivas, y un marco regulatorio estable a mediano y largo plazo, no es posible motorizar las inversiones en parques eólicos, ni el importante efecto multiplicador en desarrollo industrial nacional y creación de empleo que se espera a partir de los mismos.

¿Entienden que la nueva Ley de Energías Renovables y un régimen por subastas de licitación para proyectos renovables impulsará la construcción de parques eólicos?

Sin lugar a dudas el desarrollo de los sectores industriales se ve ampliamente beneficiado por las políticas de desarrollo industrial activas que pueda articular el Estado. Éstas son especialmente importantes en los primeros años de evolución del sector industrial que se está promoviendo. Todos somos conocedores del efecto de la curva de aprendizaje y las economías de escala en la producción manufacturera, y particularmente en la metalmecánica pesada.

El rol del Estado es clave, generando incentivos claros en favor de la producción nacional, especialmente en esas primeras etapas de surgimiento y consolidación de las nuevas industrias, cuando se arranca con marcadas desventajas respecto a competidores fuertemente establecidos de otras latitudes.

Felizmente hoy observamos, luego de la nefasta experiencia de los años 90, un elevado nivel de conciencia tanto en el sector público como privado sobre la necesidad de promover el trabajo argentino, sin que ello signifique caer en un proteccionismo a ultranza.

Esto último es particularmente importante, porque el resultado final de una política industrial exitosa es que, en el mediano y largo plazo, los sectores industriales gocen de niveles de calidad y competitividad de clase mundial, sin necesidad de ningún tipo de tratamiento especial por parte del Estado.

Para los generadores eólicos de alta potencia, siendo sus componentes principales de gran porte, la industria nacional contará con una ventaja competitiva natural, que vendrá dada por los elevados costos logísticos adicionales para la competencia del exterior. Esto podría ser sin duda una barrera de entrada a la oferta del exterior, pero previo a ello nuestras industrias deben lograr los volúmenes críticos de escala y producción, y en esto es irremplazable el lugar que ocupa el Estado con una acertada política industrial activa. Confiamos que el marco de la Ley de Energía Renovable cumplirá con creces este rol, logrando un desarrollo de parques eólicos nacionales a la altura de los inigualables recursos naturales que posee el país.

Por último, en cuanto al sistema de subastas para la asignación de contratos de compra de energía, es indudablemente un mecanismo que busca recrear transparencia y eficiencia, pero no puede estar aislado de una estrategia nacional de desarrollo económico a largo plazo. Dependerá en gran medida cómo se diseñe e implemente el sistema de subastas y que criterios económicos y extra económicos se ponderen.

Si caemos únicamente en un “eficientismo economicista” de corto plazo se corre el riesgo de permitir que por el sólo hecho de contar con el financiamiento de bancos públicos del exterior a tasas muy bajas, se adjudiquen proyectos que vengan atados a la provisión “llave en mano” de parques eólicos con componentes importados. Estaríamos desperdiciando una oportunidad histórica de desarrollo de una nueva industria y creación de empleo nacional.

¿Cómo se preparan para atacar el mercado?

La empresa ha venido realizando importantes inversiones para adecuar sus instalaciones industriales. SICA tiene más de 30 años en la metalmecánica pesada, y gran parte de la infraestructura, máquinas y herramientas que dispone para la fabricación de sus productos para la industria petrolera y del gas, son compatibles con la fabricación de torres eólicas.

Las inversiones estratégicas que se vienen realizando apuntan principalmente a incrementar la productividad y el volumen de producción, con operaciones esenciales como ser la soldadura automática de alta capacidad, el manipuleo y acarreo interno eficiente de los tramos de torre, preparación de superficie mediante granallado y pintura, entre otros.

El proyecto de fabricación de torres que hemos concebido es para una producción del orden de las 100 torres anuales, obviamente cuando la demanda del mercado traccione estos volúmenes.