Estas son las pruebas requeridas a Virtual Power Plants en la subasta de Puerto Rico

Los interesados en presentar solicitudes de VPP tienen tiempo hasta el próximo lunes 5 de diciembre al mediodía. 

Sunrun es la primera empresa en anunciar la construcción y operación de una Virtual Power Plant (VPP) en el marco de las convocatorias a Solicitudes de Propuestas (RFP) de Puerto Rico.

El proyecto adjudicado en el “tranche 1” de los RFP tendrá una capacidad de 17 MW (ver detalle) y su ejecución promete ser el puntapié inicial de próximas iniciativas VPP en el archipiélago puertorriqueño.

Los interesados en presentar este tipo de iniciativas en el “tranche 2” para acceder a un contrato de servicios de red (GSA) deberán preparar sus ofertas para ser presentadas hasta el 5 de diciembre al mediodía en la plataforma NEPR-IC, del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) y Accion Group, coordinador independiente del proceso (CI).

De acuerdo con los documentos “borradores” publicados, los recursos a ser utilizados en este tipo de proyectos podrán incluir: sistemas solares fotovoltaicos, turbinas eólicas, energía de baterías sistemas de almacenamiento, estaciones de carga de vehículos eléctricos, pequeñas plantas hidroeléctricas, generadores diésel de respaldo, cargas controlables, sistemas de aire acondicionado, almacenamiento de energía térmica, unidades combinadas de calor y electricidad, y/u otros.

¿Qué recaudos deberán tomar los nuevos proponentes? Luma Energy, en su calidad de operador independiente del sistema, presentó un Protocolo de Pruebas para la instalación de planta de energía virtual (VPP) que deberán ser cumplidas para ser calificables a este proceso.

El Protocolo de Pruebas para VPP proporciona los requisitos técnicos y los criterios de aceptación para llevar a cabo con éxito las pruebas funcionales y de rendimiento de la VPP, que permitirán la posterior puesta en marcha y funcionamiento esperado.

Al revisar el documento de Luma -que cuenta con 30 páginas- junto al modelo de GSA de VPP -que tiene 165 páginas- se puede tener un panorama preciso sobre en qué consisten cada una.

En líneas generales, las pruebas abarcan: pruebas funcionales en apoyo de la puesta en marcha, pruebas de rutina sobre el diseño de la instalación y vida útil, pruebas periódicas de rendimiento, pruebas anuales y procedimientos de inspección y otras pruebas que pueden ser necesarias para garantizar que todos los sistemas VPP funcionen satisfactoriamente.

De la extensa lista de pruebas, vale mencionar tres que garantizarán que estos proyectos se realicen efectivamente en beneficio de la red y que no impacten negativamente en el sistema:

La primera de ellas son las “Pruebas de rendimiento de flotas”, donde los procedimientos de esta sección analizan (a través de pruebas reales) el impacto de las VPP en la red: estas permiten, por ejemplo, identificar tanto las restricciones en la red y los límites técnicos en la subestación de bajo voltaje más cercana, como las restricciones térmicas y de tensión; calcular la capacidad garantizada, identificar la frecuencia y el volumen promedio de los sistemas de desconexión, etc.

Otra de ellas son las “Pruebas de conflicto de operaciones e impacto de los Recursos Energéticos Distribuidos (DER)”, en la cual el vendedor deberá realizar una serie de pruebas para evaluar el impacto de los eventos de los servicios de la red en la VPP. Estas pruebas ayudarán a establecer límites claros en la frecuencia y volumen de eventos de servicios de red.

Y finalmente, es preciso destacar las “Pruebas de impacto de red”, donde el vendedor deberá probar y verificar que la integración de los recursos VPP en el sistema de distribución no causará ninguna degradación de la calidad de la energía, incluidos el desequilibrio y la regulación del voltaje, armónicos. distorsión, parpadeo, caídas de tensión, interrupciones, ferrorresonancia y fenómenos transitorios.

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