Si bien los números de esta última década no demuestran un crecimiento significativo en materia de energía hidroeléctrica dentro de la matriz de demanda eléctrica, expertos en la materia reivindican este último tramo de gestión que ha apuntado a desarrollar viejos proyectos hídricos.

Regenahs de Marín es ingeniera y hace décadas se dedica al control de seguridad de presas. Cuenta a energiaestrategica.com que principalmente durante la década del 70 y 80 se estudiaron e insertaron en una grilla diferentes propuestas hidroeléctricas que tras el paso del tiempo pasaron nuevamente a revisión porque el perfeccionamiento de normas de seguridad, tanto ambientales como sociales.

Esta última gestión está desempolvando viejos proyectos y los está poniendo en práctica”, enfatiza la especialista directora de la región Cuyo-Centro del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP). Entre ellos, resalta la firma de los acuerdos que la presidente, Cristina Fernández, realizó con empresas  chinas para el inicio de las obras de las represas de Santa Cruz Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.

Estas centrales que se proyectan en la provincia de Santa Cruz, permitirán adicionar al Sistema Interconectado Nacional una potencia instalada de 1.740 MW y una energía media anual de 5.246 GWH. De acuerdo a las estimaciones, implicará un ahorro anual de más de 1.000 millones de dólares en importación de combustibles y generarán más de 6.000 empleos directos y 10.000 indirectos.

Asimismo, subraya la medida que pretende tomar la mandataria en montar dos represas de embalse y dos centrales hidroeléctricas sobre el río Tunuyán, obra hidroeléctrica conocida como Los Blancos, en Mendoza. Además de las obras de Chihuido I y II en Neuquén y la repotenciación de Salto Grande en Entre Ríos, viejos proyectos que ya están en agenda.