A fines de julio del año pasado, la empresa cordobesa Bioeléctrica, a través de la firma Biomas Crop S.A., ponía en funcionamiento la primera central de energías renovables adjudicada en el marco del Programa RenovAr. Se trató de una planta de biogás Río Cuarto 1, de 2 MW.

Ahora, la empresa pondrá en marcha su segunda central -de biogás- adjudicada en la Ronda 1: Río Cuarto 2, de 1,2 MW. Ambas plantas se ubican en Córdoba y funcionan a partir de vinaza, un subproducto generado de la producción de bioetanol de Bio4.

“El motor ya está listo para arrancar”, asegura a Energía Estratégica Germán Di Bella, presidente de Bioeléctrica. Sólo resta la finalización de estudios eléctricos que estarán concluyendo esta misma semana.

Río Cuarto 2 será la cuarta planta de biogás, de seis que se adjudicaron durante la Ronda 1, que entrará en operaciones del Programa RenovAr, después de Río Cuarto 1 (2 MW), Yanquetruz (1,2 MW) y San Pedro Verde (1,4 MW).

Consultado sobre los proyectos adjudicados en la Ronda 2, Di Bella cuenta que el emprendimiento más encaminado de Bioeléctrica es ‘Ampliación Bioeléctrica 2’, de 1,2 MW, que el 28 de marzo pasado firmó su contrato de abastecimiento de energía eléctrica (PPA, por sus siglas en inglés). “Está a punto de iniciar su construcción”, resalta.

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Sin embargo, el empresario señala que dos de sus proyectos no están corriendo la misma suerte por lo dificultoso de lograr cierres financieros en una coyuntura de crisis.

Los proyectos comprometidos son la central de biogás cordobesa ‘Ampliación 2 Central Bioeléctrica’, de 1,2 MW, y el emprendimiento de biomasa Las Lomitas, de 10 MW, ubicado en Formosa.

Di Bella explica que hoy se torna muy complejo el acceso a tasas a las que meses atrás se podía alcanzar. “Si la tasa es del 11 por ciento el proyecto se torna inviable”, asevera.

Al igual que estos dos proyectos, existen otros 36 que aún no han firmado contratos PPA con CAMMESA, en busca de sus cierres financieros.

Cabe recordar que desde el 7 de agosto pasado, a través de la Resolución 64, el entonces Ministerio de Energía lanzó una prórroga de 45 días hábiles para los proyectos que no hubieran celebrado sus contratos. La fecha límite para la celebración de contratos de la Fase 1 de la Ronda 2 está fijada para principios de octubre y los de la Fase 2 para fines de ese mes.

¿La Secretaría de Javier Iguacel lanzará nuevas prórrogas si alguno de los proyectos no llegan a celebrarse? Una incógnita que tomará relevancia si en las semanas venideras no avanzan las firmas de los contratos.