Carlos Badano es ingeniero electromecánico y hace una década  se inclinó por la energía eólica. Hace años que tiene su propia consultoría y realiza trabajos de asesoría técnica permanentes para nada más ni nada menos que la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE), organismo que preside la eminencia en la materia, el Dr. Erico Spinadel.

En el mundo hay un gran impulso por el desarrollo de las energías renovables, en especial la eólica, y Argentina se ha quedado atrás de un modo bastante extraño, siendo una potencia en este recurso a nivel mundial”, se lamenta el especialista en diálogo con energiaestrategica.com, y grafica: “para tener una idea, el potencial eólico on shore (en tierra) sin considerar el marino (off shore) está en el orden de los 2 mil GW y estamos aprovechando el 0,015 por ciento aproximadamente de nuestra capacidad eólica on shore”.

Cuenta que él se ha encargado de desarrollar el primer parque eólico en el Uruguay, en octubre del 2008 de 10 MW, y que hoy aquel país “si no es el número 1, es el número 2 del mundo en potencial eólico explotable dentro de su sistema eléctrico”. La plaza oriental ha tomado una recta ascendente transformándose en uno de los países que mejor aprovechan su recurso eólico, proyectando abastecer cerca del total de su demanda eléctrica mediante la fuerza del viento en el 2016, solo 8 años después de colocar su primer complejo de molinos.

En lo que respecta a Argentina, Badano asegura que no sólo existe el recurso, donde los vientos de un 70 por ciento de nuestro territorio son aprovechables, sino capacidad y potencial profesional para “desarrollar la energía eólica sin ningún tipo de inconvenientes”. Sin embargo, resume que lo que ha faltado es apoyo financiero y político efectivo por parte de las autoridades del sector.

Recuerda que ha habido buenos intentos como el proyecto coordinado por la empresa estatal ENARSA, que abrió licitaciones de generación eléctrica a partir de fuentes renovables, proyecto conocido como GENREN I, donde en julio del 2010 se licitaron 1100 MW, se adjudicaron 758 MW, y en este momento, 5 años después, por falta de fondos no se han podido concretar ni un 20 por ciento de lo pretendido de aquel proyecto.

Por otra parte, el especialista critica duramente la gestión del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Entiende que se tomaron “políticas energéticas totalmente inapropiadas” al haber incentivado el desarrollo de energías fósiles en lugar de renovables, accionar que va a contramano con la tendencia mundial. Remata que prefiere vincular el mal manejo con la falta de conocimiento, más que por oscuros intereses políticos.

Nosotros lo que tenemos que lograr es que se difunda el tema, que la cuestión energética sea debatida con los que saben de energía y no que se defina a puertas cerradas en un Ministerio”, agrega el especialista.

En lo que respecta a rentabilidades y ecología, compara: “El costo de fabricación de un parque eólico, en este momento ronda los 2 millones de dólares el MW y está tendiendo hacia la baja en todo el mundo, y una central térmica se encuentra en el mismo orden, sino un poco más, y, además, hay que tener en cuenta otro factor más importante: el costo ecológico. Por reemplazar la energía que iba a producir el GENREN I con combustible fósil generamos a la atmósfera un millón de toneladas de anhídrido carbónico  por año”, se explaya el experto.

Para finalizar, Badano confía que aún no ha sido consultado por los principales partidos políticos de cara a las próximas elecciones, pero que tanto desde su consultoría como desde la AAEE están dispuestos a aportar el apoyo que sea necesario.