Si bien el Gobierno federal se ha enfocado a promover la generación con base en combustibles fósiles, no se habría detenido el ímpetu de grandes empresas por apostar por las energías renovables en México.

Fundamentalmente motivadas por su costo competitivo, que les permiten generar ahorros, y asegurarse un precio a largo o mediano plazo, las consumidoras del sector industrial continuarían interesadas en cubrir parte de su demanda con generación eléctrica a partir de la energía solar o eólica.

Ahora bien, especialistas del sector energético advierten que tanto los generadores que entren en el mercado como los compradores de la energía estarían focalizados en proyectos de pequeña escala.

En linea con esto, Gerardo Márquez Castañeda, Energy Manager en Edison Energy México, considera que “ya no se buscan proyectos de 100 MW o 200 MW de generación eólica o solar. El interés está puesto en proyectos de escala moderada que permitan sortear cuestiones regulatorias y administrativas que han sido una forma de obstaculizar el desarrollos de estos negocios”. 

Aquí se vuelve sumamente relevante la figura de los suministradores calificados, que son quienes deben representar a los usuarios en el mercado. Estos, según el especialista consultado, deben afianzar su rol para hacer girar la rueda de un modo más fluido.

Aunque este país, como muchos otros, se encuentre en una situación particular derivada de la emergencia por el coronavirus Covid-19 y el conflicto entre los grandes productores de petróleo, al retomarse las actividades habituales, los grandes consumidores del sector industrial serán los que muevan la aguja del mercado al confirmar contratos para incorporar energía limpia y renovable. 

“Sobretodo las multinacionales que tienen plantas industriales en el país están optando por estas tecnologías. Aunque aun no son bastante ambiciosas hoy, en el mediano plazo las más importantes estarían buscando inclusive energía 100% renovable”, afirmó el gerente de energía de Edison Energy en México.

En los últimos tres meses ha habido una caída significativa de los precios en el mercado: “entre 15 a 20 dólares el MWh”, de acuerdo a Gerardo Márquez Castañeda.

Aquello permitiría una mayor facilidad en la transferencia financiera; sin embargo, provoca que los generadores que esperaban obtener utilidades vendiendo en el mercado spot estén encontrando dificultades para mantenerse a flote. Haciendo peligrar la participación de privados y las nuevas inversiones.

Existe la regulación y empresas que quieren promover la incorporación de más generación renovable.  No hay dudas. Pero tampoco hay dudas de que, de alguna u otra forma, el Gobierno federal ha puesto obstáculos, ya sea desde el discurso antirenovable o medidas en contra de la Reforma energética.

Inclusive, el referente de Edison Energy México, indicó que “Actualmente, hay mucha especulación sobre qué es lo que esta logrando la baja de los precios, pero definitivamente quien lo está provocando es CFE”, aseguró el Energy Manager en Edison Energy México.

Y advirtió: “esto podría ser una especie de dumping por parte de la estatal para provocar que los generadores no tengan incentivos y quedarse con el mercado”.

Aunque podría provocar la salida de algunos jugadores o que estos realicen ofertas menos competitivas, eso no impediría que los mercados subsistan ni detendría el ímpetu de muchas empresas por seguir incorporando energías renovables.