12 de julio de 2018

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli.
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Especialista analiza las condiciones de licitación que el Gobierno publicó para expandir el sistema de líneas eléctricas

Paulo Farina, ex subsecretario de Energía Eléctrica, analiza pro y contras del flamante documento que apunta a incorporar 8 líneas de Extra Alta Tensión en 500 kV, por un total de 2.175 km.

Ayer, Energía Estratégica dio a conocer las condiciones de licitación –ver en línea- que el Gobierno nacional publicó para expandir el transporte eléctrico.

Se trata de 8 líneas de alta tensión en 500 kV, que estarán operativas a partir del 2021 si es que se licitan y adjudican este año, meta que se propuso el Ministerio de Energía.

La ampliación del transporte obedece a las expectativas que tiene la cartera que conduce Javier Iguacel en continuar profundizando la oferta eléctrica, sobre todo a partir de energías renovables.

En diálogo con Energía Estratégica, Paulo Farina, ex Subsecretario de Energía Eléctrica durante la gestión anterior y actual consultor, observa que “hay dos o tres cosas que generan incertidumbre” en el documento.

“La primera cuestión es que el canon a pagar es en dólares y el recurso para el repago es la tarifa en pesos, con el Estado como garante.”, indica Farina. Y explica: “es decir, que si CAMMESA no recauda los pesos suficientes para pagar el canon en dólares, el Estado tiene que salir como garante con un fondo de reserva de un año por anticipado”.

“Hoy todo el mundo está preguntando qué pasa con esto y si Gobierno otorgará prioridad de pago como a los PPA”, confía el consultor.

Lea también: “El texto completo: estas son las condiciones de inversión de la primera línea de alta tensión bajo el sistema de Participación Público Privada”

“La segunda cuestión es que el Fondo (Monetario Internacional) les dio un salvavidas (al Gobierno), porque les aceptó que los PPP se computen con el déficit fiscal ‘base caja’, lo que quiere decir que el costo no se imputa al año que se hizo la obra, sino que va a estar comprometido por el pago del canon en los próximos 15 años. Eso es sumamente favorable para el Gobierno porque estas inversiones no entran en el déficit 2019, 2020, 2021 mientras se estén construyendo las líneas”, observa Farina.

Y advierte: “el primer pago será en el mes 40. Con lo cual, casi por cuatro años no tiene impacto en el déficit fiscal. Pero, por otro lado, el inversor adjudicatario no percibirá ingresos durante todo este proceso, incrementando el costo del financiamiento”.

Paulo Farina, ex Subsecretario de Energía Eléctrica y actual consultor.

Otro aspecto que destaca el ex funcionario de Energía Eléctrica es que el responsable del funcionamiento de la línea y de la calidad sigue siendo el trasportista de referencia, en este caso, al tratarse de una línea de alta tensión, Transener.

Por este servicio CAMMESA le paga un canon a la transportista. Esto ha sido un impedimento para mayor competencia en el pasado, , porque con esta diferencia la transportista puede competir en licitación con un precio más competitivo.

“No hubo innovación en el marco regulatorio del transporte”, indica y sostiene: “es muy difícil que alguien licite la operación y mantenimiento cuando la transportista puede competir más barato, sabiendo que pueden cobrar ese cargo”.

Un elemento más es que “este esquema genera una competencia desleal con el transporte del gas, porque en última instancia electricidad y gas compiten”, resalta Farina.

Este aspecto favorece al sistema eléctrico y en particular a las energías renovables. Al respecto, el consultor explica que el esquema eléctrico tiene un cargo fijo trasladado a toda la demanda, entonces es muy difícil que el transporte de gas pueda competir con el eléctrico. En el primer caso, el proveedor o una demanda debe solicitar y pagar esa expansión; en cambio, en el caso eléctrico, el costo se prorratea entre todos los usuarios.

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