“Tanto clientes, como proveedores y nosotros mismos, estamos rozando a día de hoy la cifra de mercado alcanzada durante todo el año pasado”, asegura Javier Fernández-Font, Delegado territorial en Asturias de la UNEF, en diálogo con Energía Estratégica.

En 2021, se instalaron en España más de 1,3 GW de potencia en autoconsumo solar, cifra que ya había superado por más del doble a los números del 2020, que estuvieron apenas por encima de 600 MW.

Fernández-Font estima que, de continuar la tendencia de esta primera parte del año, es probable que el 2022 finalice con alrededor de 2 GW nuevos de generación distribuida instalados.

Consultado sobre cuál es el detonante de este aumento en las conexiones, el experto de la UNEF considera que se trata de distintas variables que, juntas, posibilitan este escenario.

Javier Fernández-Font, Delegado territorial en Asturias de la UNEF

Cuenta que este espiral positivo comenzó en 2018, con la derogación del llamado “Impuesto del sol”, tasa que gravaba al consumidor por estar inyectando energía limpia a la red eléctrica.

La caída en el precio de la tecnología también auspició mayores conexiones. “Paso a paso el precio de la energía fue subiendo y el precio de las instalaciones solares fue bajando”, remarca.

Si bien en 2020, tras la pandemia, hubo un impasse en el volumen de instalaciones, desde el año pasado, la actividad retomó su ritmo ascendente porque a pesar del aumento del coste de los insumos, la suba del valor de la energía fue aún mayor, por lo que seguía siendo conveniente apostar por la autogeneración.

Ya a inicios de este año, a raíz de la invasión de Rusia a Ucrania, la luz llegó a niveles récord (con picos de 700 euros por MWh) y el nivel de conexiones podría duplicar el buen número del 2021.

Hoja de ruta

El Plan Nacional Integrador de Energía y Clima (PNIEC) fijado por el Gobierno español tiene, como objetivo para el 2030, instalar 122 GW de generación renovable, de los cuales se prevé que 9 GW provengan del autoconsumo fotovoltaico.

Sobre esta medida, Javier Fernández-Font destaca que una de las fortalezas es que el autoconsumo es una fuente de ahorro para las personas, las familias y las empresas.

“A nivel país siempre se ha definido a España como un hub fotovoltaico, que tenemos capacidad para diseñar o fabricar casi la totalidad de componentes”, indica el directivo.

Asimismo, comenta que no hay diferencias en cuando a regulaciones y normativas para instalaciones en las distintas comunidades autónomas lo que facilita la operación de las empresas. “La firma de un proyecto de un instalador con un cliente en un plazo razonable, de dos o tres meses, la obra se puede estar ejecutando”, destaca.

Sin embargo, el dirigente de la UNEF advierte que sí existen variación en las tramitaciones de papeles para habilitar conexiones. “Las declaraciones de impacto ambiental en algunos sitios serán necesarias pero en otros no”, ejemplifica.