El ranking que fue realizado por Center for Economics and Business Research (Cebr), explora tres demandas; social (People), medio ambiente (Planet) y económico (Profit) para desarrollar una clasificación de las 50 principales ciudades del mundo. El informe de 2015 constata que no existe ninguna ideal.

El informe de Arcadis analizó el rendimiento y facilidad de hacer negocios, la infraestructura de los transportes, los costos de propiedades y la calidad de vida. A todo eso se le sumó el PIP per cápita y la eficiencia energética.

En segundo lugar, se examinó la desigualdad de ingresos, el acceso a la salud, educación y la conciliación de la vida laboral, además de la tasa de dependencia y espacios verdes.

Por último, el medioambiente tuvo un rol muy importante. Lo principal fue la tasa de reciclaje, las emisiones de gases de efecto invernadero, la cuota de energías renovables, el agua potable, el saneamiento y la contaminación del aire.

Santiago, en esta última categoría estuvo bajo. El informe indica que “algunas ciudades de América Latina, como Santiago y Sao Paulo, recibieron algunas de las puntuaciones más bajas en este indicador debido al reciclaje, compostaje o la conversión en energía”.

La ciudad elegida como la número uno fue Frankfurt donde viven cerca de 700.000 habitantes. El segundo lugar fue para Londres, seguida por Copenhague (Dinamarca) y Ámsterdam y Rotterdam de Holanda.