El desabastecimiento de energía eléctrica que sufre Argentina resulta de una serie de factores que se fueron acumulando en los últimos años:

1) Se estimuló el consumo eléctrico vía subsidios asignados sin racionalidad económica ni social.

2) La demanda creció al doble de la oferta de electricidad y se produjo un déficit de capacidad instalada.

3) El congelamiento de los precios redujo tanto la inversión como la producción de gas.

4) Se duplicó la generación de electricidad a través de fuentes térmicas (gas, fuel oil, diésel) y la falta de combustible obligó a importar gas y otros hidrocarburos líquidos.

5) No se planificó ni ejecutó el remplazo de las centrales térmicas antiguas que hoy tienen menos de 65 por ciento de disponibilidad.

6) Importamos turbinas hidroeléctricas mediante acuerdos secretos a cambio de financiación cuyo costo es elevado o al menos poco transparente, dejando de lado a la industria local generadora de empleo.

Debido a la mala gestión anterior, pasamos de ser exportadores a importadores netos de energía. De tener sobreoferta a cortes de energía eléctrica.

Solucionar este problema nos llevará años. Vamos a padecer, entre otras cuestiones, aumentos de tarifas y falta de energía para la actividad económica.

No está todo perdido. Nos encontramos frente a una gran oportunidad para crear empleo, desarrollar tecnología y crear valor para las futuras generaciones. Hay mucho interés local y del exterior para invertir en las energías renovables.

Entre las oportunidades y soluciones más eficaces se encuentran las siguientes:

1) Energía Eólica: instalar 10.000 MW o el equivalente a U$S 20 mil millones, en 10 años. No es contaminante y puede desarrollarse en diversas provincias, dando trabajo en forma permanente al talento local y a la industria a través de la fabricación, construcción, instalación, operación y mantenimiento. Estos equipos se pueden fabricar competitivamente en el país. Se crean 15 puestos de trabajo por cada MW instalado (tesis doctoral de Moana Silva Simas, de la Universidad de Sao Paulo). Es decir 15.000 empleos por año por cada 1.000 MW. Representa 150.000 empleos con 10.000 MW.

Habrá inversiones en fábricas de palas, torres, sistemas eléctricos y generadores que crean valor. Brasil tiene 9.000 MW instalados y otros 10.000 MW en construcción hasta 2019. Estima generar 330.000 empleos “verdes”. Soñamos que sólo importaremos la materia prima del equipamiento y fabricar todo en Argentina. Es decir no menos del 80% con suministros y tecnología locales.

La energía eólica se instala rápidamente, es modular, federal, y además es socialmente justa. Mejora la balanza de pagos, sustituye importaciones de combustibles contaminantes y caros; baja el precio de la energía del mercado SPOT (1); genera ingresos en localidades rurales viviendo en armonía con otras actividades. Crea empleo y fomenta la innovación y el desarrollo.

2) Energía hidroeléctrica: es la forma de generación más eficiente y la única energía renovable que se puede almacenar a gran escala. Las pequeñas centrales o mini hidro pueden llevar la energía eléctrica a regiones aisladas. Argentina posee tecnología propia para llevarlas a cabo. Podemos poner en 3 años, sólo en Yacyretá, un total adicional de 1.100 MW con poca inversión por MWh. Serán diseñadas y fabricadas entre Argentina y Paraguay.

Existen otros emprendimientos hidroeléctricos con capacidad de regulación y por lo tanto muy útiles para cubrir necesidades de pico de consumo eléctrico, cuya ejecución estuvo paralizada por razones políticas en los últimos años, tales como Los Blancos, Portezuelo del Viento, Chihuido 1 y 2 y Tambolar.

3) Energía Solar Fotovoltaica: la región de Cuyo y el Noroeste poseen un enorme recurso solar que permitirá incluir en la oferta de generación y dar trabajo a zonas alejadas.

4) Energía Nuclear: hay que patentar el CAREM (2) de 25 MW y continuar la construcción y rápidamente iniciar el proyecto y fabricación de otro prototipo de 250 MW. Se trata de las mejores formas de capacitar a científicos argentinos y desarrollar nuevas tecnologías.

Todos estos proyectos se pueden ejecutar en paralelo en plazos cortos en base a las necesidades energéticas de nuestro país. En armonía con el medio ambiente se generarán 150.000 puestos de trabajo y con una inversión de alto impacto económico y social.

(1) El precio spot o precio corriente de un producto, de un bono o de una divisa es el precio que es pactado para transacciones (compras o ventas) de manera inmediata. Este precio es lo contrario al precio futuro o forward price, donde los contratos se realizan ahora, pero la transacción y el pago ocurrirán en una fecha posterior.

(2) El reactor CAREM (siglas de Central Argentina de Elementos Modulares) es un proyecto de central nuclear de baja potencia (25 MW eléctricos) concebida con un diseño de última generación.

Fuente: Los Andes.