Cielo gris. Llueve en Buenos Aires. Allá en la distancia, hay rojo, azul, verde, amarillo, ocre. Una paleta de colores busca la atención de quien se asome a ver la ciudad por el amplio ventanal del piso 16 de la Torre Catalinas, en el barrio de Retiro. «Desde aquí miro de cerca todas las importaciones y las exportaciones», bromea Noah Mamet, mientras señala los containers que se apilan en el puerto.

A mediados de enero, Mamet había dicho adiós. En una ceremonia con políticos, diplomáticos y empresarios, el entonces embajador de los Estados Unidos en la Argentina se despidió de sus funciones públicas, armó sus valijas y volvió a su país natal en plan de vacaciones. Pero ese adiós no duró mucho tiempo.

De vuelta con el traje de empresario en el sector privado, regresó al país y planea quedarse sin fecha límite. «Dije que iba a volver, algunas personas no me creían», asegura en una entrevista exclusiva con Infobae desde sus nuevas oficinas.

Se declara «enamorado de la Argentina»; las fotos que tiene en su despacho lo delatan: una con el presidente Mauricio Macri, otra con el Papa Francisco. Pero no son las únicas. «Gracias por tu amistad» es el mensaje que reza debajo de una imagen en la que está con el ex mandatario Barack Obama. Mamet posa en otra foto con el cantante Mick Jagger, juega al pool en otra con el actor Al Pacino.

A través de una consultora y un fondo de inversión, este empresario de 48 años buscará ser el puente entre los inversores extranjeros y el sector público y privado en el país. «Ya no trabajo para el gobierno y me puedo enfocar en ayudar a ambos sectores hacer negocios», subraya.

-¿Por qué dice que no le creían cuando anunció que se quedaba?

-Hubo gente que se sorprendió cuando les dije que iba a volver en unos meses para vivir acá la mitad del tiempo y la otra mitad en California. Estuve yendo y viniendo reuniéndome no sólo con inversores de los Estados Unidos, sino también de Singapur y otros países. Veo un interés creciente por parte de inversores y compañías por este país, de expandir sus actividades. Algunos no han estado acá durante los últimos 15 años, y otros no estuvieron nunca. Pero creo que hay una nueva sensación a escala global de que, en el largo plazo, es importante tener presencia aquí.

-¿Usted se ve como un puente que conectará a inversores con el Estado y el sector privado?

-Creo que un puente es una buena analogía. Estoy abierto y dispuesto a trabajar con aquellos que estén interesados en la Argentina o compañías argentinas que se quieran expandir. Creo que de alguna manera es una continuación de lo que estaba haciendo, pero desde el sector privado. Siempre aclaro que ya no trabajo para la Embajada. Ellos tienen su trabajo para hacer y tienen un gran equipo. Ahora tengo más espacio para maniobrar. Ya no trabajo para el gobierno y me puedo enfocar en ayudar a ambos sectores hacer negocios.

-Entonces, se dedicará a la consultoría para empresas e inversores…

-Estoy muy enfocado en ayudar a compañías e inversores mediante la consultoría y un fondo que comencé para invertir en capital privado.

-El fondo de inversión es una novedad. ¿Lo está anunciando ahora?

-Es un trabajo que no está terminado. Todavía faltan un par de meses para terminar de ajustar todos los detalles, pero ésa es la idea, que haya dos partes: una de consultoría para compañías que quieran venir acá, y a la vez también compañías argentinas que quieran tener presencia en los EEUU. Y la segunda parte es un fondo para invertir en estas compañías.

-¿Cuándo fue la última vez que se reunió con el presidente Macri?

-Lo vi un par de veces antes de dejar mi puesto en enero. Yo estuve yendo y viniendo, él lo mismo. Nos estuvimos desencontrando. Pero sí me he reunido con varios ministros, ya sea para tomar un café o presentándoles potenciales inversores. Va a llevar un tiempo hasta que estén totalmente confiados en expandir su negocio o invertir. Por eso es importante traer gente al país: se van muy confiados. Es clave seguir haciéndolo.

-¿Cuál es la mirada que recibe por parte de los inversores extranjeros sobre el país?

-Muchos argentinos, como también sucede con muchos americanos, siguen las noticias diariamente y eso hace que sea más difícil ver las cosas con una perspectiva más amplia. Pero creo que cuando uno deja el país y habla con otras personas alrededor del mundo, se menciona mucho la nueva dirección en la que Argentina está yendo. Dentro de esa dirección habrá desafíos, no será todo perfecto. Habrá avances y también pasos para atrás. Pero al fin y al cabo es una nueva dirección y eso es a lo que la gente está apostando.

-¿A qué se refiere con una nueva dirección?

-Volver a conectarse con el mundo. Podemos ver a Macri y su administración en países como China y Japón. Fue a muchos países alrededor del mundo, incluyendo a los Estados Unidos, y creo que hay una apertura y voluntad para atraer negocios e inversiones, cooperar con empresas que ya están acá. Se habla un idioma que la mayor parte del mundo no había escuchado por un largo tiempo, alrededor de una década.

-¿Y cuál es la principal duda que le mencionan los inversores y empresarios del exterior?

-Los que no han estado acá quieren tener más confianza en el largo plazo; que no se vuelva para atrás de manera drástica. También están preocupados por la inflación. Pero la buena noticia, creo, es que continúa bajando. El año pasado terminó alrededor del 42% y este año la inflación va a ser un 22, 23 por ciento.

-¿Desde 2007 hasta la fecha la Argentina tiene una inflación anual de dos dígitos. La gente habla de lo caro que es Buenos Aires, lo caro que es la Argentina. ¿Qué le dicen los extranjeros cuando visitan?

-La Argentina es un lugar caro para vivir, creo que mucha gente se sorprende cuando viene a visitar. Es importante que la inflación siga bajando. Por ejemplo, muchos norteamericanos no pueden creer que no haya hipotecas en la Argentina, que es la manera en que todos compran casas en Estados Unidos. Nosotros nos pasamos cuando tuvimos la crisis del 2008, pero que hay un término medio entre tener una hipoteca por 100% de tu propiedad y cero.

“Viviré medio tiempo en Buenos Aires y medio tiempo en California”, aseguró Mamet durante la entrevista con Infobae (Foto: Nicolás Stulberg).
“Viviré medio tiempo en Buenos Aires y medio tiempo en California”, aseguró Mamet durante la entrevista con Infobae (Foto: Nicolás Stulberg).

-¿La inflación es lo único que mencionan sobre la economía?

-Y después las leyes laborales. Ése es un tema que muchas compañías traen a colación. Tienen que tener más flexibilidad. En ese sentido, les recuerdo las buenas noticias que hubo en enero, con el nuevo acuerdo para una reforma laboral en Vaca Muerta. Ese fue un convenio que se enfoca en productividad. Es lo que la mayoría quiere: los empresarios quieren pagarle más a los trabajadores, siempre y cuando haya más productividad.

-¿Cree que este tipo de acuerdos se puede replicar en otros sectores y que los sindicatos acepten?

-Eso espero, y creo que sí. Este tipo de negociaciones son difíciles en cualquier lugar del mundo. Toman mucho tiempo, requieren muchas reuniones a lo largo de muchos meses. Ningún acuerdo va a ser perfecto, ambos tienen que ceder, pero es un gran ejemplo de un contrato laboral que le va a dar certeza a los empresarios que quieran invertir a largo plazo.

-¿En qué sectores de la economía ve más potencial en la Argentina?

-Las áreas en las que me enfoco incluyen bienes raíces, energía y energía renovable, especialmente la solar, la tecnología y también los agronegocios, que creo siguen siendo una excelente oportunidad.

Las energías limpias ya eran un gran interés de Mamet cuando estaba en la Embajada, donde instaló paneles solares en el techo, un molino de viento que provee de energía eólica y cambió a lámparas LED para ahorrar energía. Ya en ese momento era el puente que ponía en contacto a argentinos y estadounidenses y organizó una misión a su California natal, donde la industria de la energía renovable innova día a día.

-¿Habló con alguna compañía interesada en el litio? Muchos ven en las reservas locales un gran potencial.

-Estoy trabajando con una compañía muy conocida que tiene autos eléctricos y almacenamiento de baterías. Voy a dejar que ellos anuncien quiénes son. Este sector es muy importante, porque la red de energía eléctrica en argentina es bastante vieja. Es un problema, y la razón por la cual hay apagones en verano. No se lleva la suficiente energía a la red. Pero si tenés baterías, ya sea solares o eólicas, podés llevarla cuando lo necesites, no sólo cuando esté soleado o ventoso.

-Con los costos e impuestos actuales, ¿se puede pensar en baterías de litio fabricadas en la Argentina?

-Es caro y tenés que tener gente con gran capacidad para hacerlo. Pero creo que debería ser una prioridad. No sólo enviar materias primas a otro lado sino desarrollarlas acá también.

-Por último, esta semana la polémica sobre la corrupción en el gobierno de Brasil volvió a sacudir al país. ¿Cómo puede afectar al crecimiento argentino la crisis política que se desató en el país vecino?

-Creo que es uno de los desafíos sobre el cual no se habla lo suficiente. Porque el año pasado la economía de Brasil se redujo un 5%, y es muy difícil que la Argentina pueda crecer si Brasil está yendo para el lado equivocado. Brasil ejerce una atracción gravitatoria porque es muy grande. Espero que pueda tener algún grado de estabilidad. Aún si no crece, con un crecimiento del 0 por ciento, Argentina podría crecer. Se hace difícil si Brasil va para el otro lado. Creo que hay gente que está pensando en mover sus inversiones de Brasil a la Argentina. Eso puede ayudar, pero en el largo plazo todos queremos que Brasil se estabilice y crezca.

Fuente: Infobae.