En lo concerniente a la potencia nominal bruta total instalada en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), el 60,8 por ciento correspondió a equipos de generación térmica-fósil; 35,4 por ciento a centrales hidroeléctricas; 3,2 por ciento a centrales nucleoeléctricas y 0,6 por ciento a equipos que emplean otras formas renovables de energía (95,9% eólica y 4,1% solar fotovoltaica).

En lo que respecta a las principales centrales hidroeléctricas, en Yacyretá los aportes fueron similares a los medios históricos, mientras que en la binacional Salto Grande fueron levemente inferiores a los medios históricos. Por su parte, Futaleufú registró caudales levemente inferiores a los medios históricos, mientras que para la cuenca del Comahue los aportes de los ríos Limay, Neuquén y Collón Curá fueron también inferiores.

Según un informe elaborado por OETEC, en base a los números de CAMMESA, en la variación porcentual de noviembre respecto a igual mes de 2003, se observa un incremento de 39,4 por ciento de la potencia instalada.

Sin embargo, al profundizar los datos sobre la potencia instalada efectiva/disponible se observó un incremento de 56,8 por ciento en noviembre respecto a la disponible exactamente once años antes.

Esto significa que en el último decenio la potencia instalada del parque de generación sumó 10.174 MW, como resultado de las estratégicas y compulsivas inversiones gestionadas por el Ministerio de Planificación Federal en el contexto del Plan Energético Nacional vigente.

Las principales incorporaciones al sistema interconectado en 2014 fueron los 745 MW aportados por la Central Nuclear Atucha II (puesta en marcha el 3 de Junio), que actualmente se encuentra operando al 75% de su potencia neta, y a los 540 MW del ciclo abierto de la Central Térmica Vuelta de Obligado, puesta en marcha comercial a comienzos de diciembre, entre otros emprendimientos.