La energía eléctrica se puede evidenciar en dos formas, energía activa y energía reactiva. La energía activa se ha denominado como energía útil. A su vez, la energía reactiva ha sido rotulada como no útil. Esto último, no es del todo cierto por las razones que paso a explicar.

La energía activa es la energía que se da y consume en forma de luz, se mide en kWh o en MWh. Contrario a ello, la energía reactiva no se consume en forma de luz, pero circula por las redes conductoras de energía entre la fuente de generación y los puntos donde se registra el consumo de la energía, retornando la energía reactiva otra vez a la fuente de generación.

Y es aquí donde viene la primera utilidad de la energía reactiva, que es la de mantener energizado el sistema interconectado. Esto obedece a que si se presentan deficiencias de energía reactiva, es decir, no se mantiene energizado el sistema, se presentan bajas tensiones, lo cual puede producir efectos negativos en los equipos, en la estabilidad del sistema interconectado.

Pero si hay exceso de energía reactiva también es malo porque se pueden presentar altas tensiones, las cuales pueden ocasionar problemas en el aislamiento de equipos, saturación de transformadores, problemas de confiabilidad y en la estabilidad de los generadores. Por lo cual, tenemos una primera conclusión, la energía reactiva sí es útil pero debe ser medida y controlada.

Otro punto es que la energía reactiva puede ser suministrada por las empresas de energía eléctrica y en otros casos puede ser suministrada por las propias industrias a través de la instalación de equipos especiales, uno de los más sonados es el banco de condensadores.

Aquí llega la segunda utilidad, y es que la energía reactiva resulta un servicio a cargo de algunos generadores de energía. Lo anterior, directa o indirectamente se convierte en un ingreso del agente. Tan requerido y útil es el servicio de producción de energía reactiva que si hay incumplimiento en su generación se pueden producir sanciones.

Lo anterior obedece a que este tipo de energía estabiliza variaciones en las redes de energía. Incluso, desde el punto de vista técnico, todas las unidades de generación de energía eléctrica existente y las nuevas que se conecten al Sistema Interconectado Nacional, deben poseer y mantener regulador automático de voltaje que permita controlar la producción de potencia reactiva.

Tal y como es el caso de los agentes que resultaron con asignaciones de obligaciones de energía en firme del cargo por confiabilidad en el mes de febrero del año 2019 y aquellos que resaltaron con adjudicaciones de contratos de largo plazo en la subasta realizada en el pasado mes de octubre, la de renovables.

Como vemos el déficit o exceso de energía reactiva produce diferentes consecuencias. Dentro de ellas está la de pagar cuando se generan reactivos por encima de un porcentaje determinado y la de lograr el equilibrio para mantener los niveles de operación óptimos a través del servicio de generación de energía reactiva.

Lo anterior se convierte en otra razón para reiterar que nuestro sistema debe promover la presencia y participación de generación de energía tanto con fuente convencional como con fuente no convencional.

Hemberth Suárez Lozano, abogado y socio de OGE Legal Services.
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