La central nuclear Embalse será llevada a estado crítico esta semana, tras una obra de extensión de vida útil por 30 años más que costó u$s 2140 millones.

La planta ubicada en el embalse de Río Tercero, en la provincia de Córdoba, llegará a un estado de criticidad muy probablemente este miércoles 2 de enero de 2019, cuando lo habilite la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

Esto significa que se estabilizará y se prenderá el motor y se le subirá progresivamente la potencia, hasta llegar a un 100% en marzo o abril, aproximadamente.

Fuentes oficiales esperan que Embalse vuelva a entregar energía -entrar en operación comercial- al Sistema Argentino de Interconexión (SADI, ex SIN) a fines de enero.

La ARN, como ente regulador, pide ser muy cuidadoso antes de normalizar la operación.

Todo esto redundará en una pequeña baja del costo mayorista de la electricidad (en dólares), que representa ahora un 55% del precio final de las facturas en Capital y Gran Buenos Aires, pero apenas un 25% de la boleta en Córdoba (donde está situada la central nuclear Embalse), ya que en esa provincia pesa mucho más el costo de la distribución.

Embalse tendrá una potencia instalada bruta de 683 MW (6% más que los 648 MW previos, antes de la extensión de la vida útil y la repotenciación) y entregará la electricidad a unos u$s 27 / MWh, «un tercio que el promedio», según fuentes oficiales.

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Lo cierto es que el costo promedio de la electricidad es ahora de unos u$s 74,8 / MWh y bajará en 2019 a cerca de u$s 72 / MWh por el «desplazamiento de generación térmica (a gas) ineficiente» a partir del ingreso de 2965 MW de energías renovables como la solar y eólica y la entrada en operación de Embalse.

La central nuclear cordobesa (una de las tres que tiene el país, junto a Atucha I y II, en Lima, Buenos Aires) tuvo el fin de su vida útil en 2015.

La inversión para esta extensión fue de u$s 2140 millones y en el Gobierno destacan que se «no se gastó un peso más que lo presupuestado, algo único en la historia argentina». La empresa pública Nucleoeléctrica Argentina (NASA) es la que opera las tres centrales atómicas.

La energía nuclear aporta un 5% del total en la matriz eléctrica, mientras que en el mundo, y sobre todo en los países desarrollados, las centrales atómicas participan en un 17% de la matriz.

En Argentina, más del 60% es generación a gas, poco menos de un 30% energía hidráulica, y en 2019 un 14% será renovable, desplazando a otras fuentes de generación.

Sin embargo, parte del Gobierno quiere que la energía nuclear aporte en un futuro un 10% del total, algo que puede atentar contra la generación térmica, donde tiene interés el sector petrolero con su producción de gas y un mercado asegurado para su venta.

Fuente: Cronista.