Hasta, el año 2006 se promocionaba la energía eólica, y se interaccionaba con la  teoría del pico de Hubbert, también conocida como cenit del petróleopetróleo pico o agotamiento del petróleo, fue una influyente teoría acerca de la tasa de agotamiento a largo plazo del petróleo, así como de otros combustibles fósiles. Predecía que la producción mundial de petróleo llegará a su cenit y después declinará tan rápido como creció, resaltando el hecho de que el factor limitador de la extracción de petróleo es la energía requerida para la extracción y no su coste económico, cosa que personalmente no me queda clara por ser esta función de la anterior, pero el comentario no es motivo de esta.

La teoría debió su nombre al geofísico M. King Hubbert, quien predijo correctamente el pico de la producción estadounidense con quince años de antelación.

El pico para el crudo se previó que ocurriera para el 2006 y para el gas natural unos años más tarde

Gran parte de la industria petrolera y la automotriz afirmaba  que la teoría de Hubbert era falsa o como mínimo, la omiten y ocultan. Algunos críticos economicistas afirmaban que la escasez motivará la búsqueda de nuevos descubrimientos y que las reservas se incrementarán por encima de lo predicho por Hubbert, que es lo que está ocurriendo desde unos pocos años.

Desde la arista eólica pensar que el precio del barril llegaría a $US 100 vislumbraba un futuro promisorio para la generación eólica, y la industria respectiva.

Y llego febrero del 2011 y el precio perfora la barrera de los 100 dólares por barril, este escenario da impulso a la energía eólica.

Pero hoy la situación es totalmente diferente, los precios del crudo han caído de forma sostenida desde julio de 2014 y la semana pasada alcanzaron niveles no vistos desde 2003

Ahora, el escenario actual es un precio del WTI de 28 dólares  el barril, a este valor hay muchos yacimientos que no pueden competir Venezuela, Colombia, nosotros con nuestro convencional y no convencional tenemos costos borderline en algunos convencionales y en Shale estamos muy por arriba.

Las causas son múltiples, la producción de Irán con el levantamiento de los embargos, la producción de los esquistos en EEUU, los países árabes que a 20 dólares el barril pueden seguir produciendo, y algunas  otras, lo concreto que países como el nuestro no tienen potestad para con los precios del mercado internacional, solo podemos subvencionar, nuestra producción para tratar de estabilizar temporalmente la situación interna, medida que genera algunos resquemores por cierto.

Las variaciones tan rotundas y aleatorias desde nuestra visión nos imposibilitan pensar en proyecciones a futuro que sean previsibles. Como referencia Colombia está reajustando su presupuesto basado en un barril a 50 dólares llevándolo a a 34,7 dólares. Venezuela está aún más paralizada por este efecto, algo similar ocurre en Nigeria.

Los líderes, con capacidad económica suficiente para mantener un pulso que está dañando a la industria estadounidense, han preferido hasta ahora defender su cuota de mercado antes que el nivel de los precios.

A pesar de los llamamientos desde el seno de la OPEP para reconsiderar esa estrategia, El Badri dijo que la asfixia de los mercados por el exceso de bombeo es un asunto que los productores de la OPEP y de fuera de la OPEP deben abordar juntos, lo que parece implicar que el abordaje al problema puede tardar su tiempo aún.

Entonces, no será este el momento de pensar en renovables y puntualmente en eólica en forma sostenida y a mediano y largo plazo.

Incluyendo también la generación distribuida y la autogeneración con derivación de excedentes a las líneas de distribución.

Esto es lograr la Seguridad Energética, vocablo que promovió Tabaré Vázquez cuando lanzó su plataforma política en el 2004 para las elecciones uruguayas del 2005, donde también y expresamente se comprometió a instalar 100 Mw eólicos.

Este fue el inicio de un plan bien estructurado para un país sin desarrollo industrial, donde en estos tiempos es noticia mundial de que en varias oportunidades la generación eléctrica es 100% eólica.

Y también volvieron a insistir con petróleo nuevamente y resolvieron con Total, luego de hacer estudios de perfiles en su plataforma submarina y ya contando con resultados propicios pretendían perforar pozos profundos de 6000 metros.

Pero obviamente el costo del barril extraído de estos pozos profundos estará muy por encima de los $US 30 por barril del mercado internacional.

Con todo esto y en estas circunstancias creo que debiéramos multiplicar la apuesta al desarrollo de la Energía Eólica local por tres razones fundamentales.

La primera es la archiconocida generación limpia y sustentable, a modo de tomar una posición seria referida a los compromisos tomados en la COP 21 referidos a la temática del efecto invernadero.

La segunda tiene que ver con las oscilaciones del precio del crudo imprevisibles desde nuestra posición de país con petróleo pero no petrolero. Claro no solo usamos derivados del crudo como combustible de Tg y CC, hay muchos otros usos.

La tercera es que somos un país industrial capaz de fabricar aerogeneradores y sus componentes, y por cierto fue hecho, cosa que nuestros vecinos no tienen o no lo tienen tan desarrollado, en este caso me refiero a Brasil que fabrica con licencia sin desarrollo propio. Para poner esto en funcionamiento es necesario contar con créditos promocionales, seguridad jurídica que ya se vislumbra en el mundo entero, y reglas claras para los inversores, hacer que las máquinas importadas o sus componentes tributen un arancel aduanero que se vaya perdiendo año tras año para que en cinco años, maquinas importadas y de fabricación parcial o total local queden en iguales condiciones arancelarias.

Hay una cuarta razón, fabricar aerogeneradores y componentes en un polo de desarrollo en un puerto de la costa patagónica tendrá efectos de transferencia de tecnología hacia otras industrias en su derredor. Sin olvidar de los saludables efectos geopolíticos en una Patagonia hoy con 2,2 habitantes por Km2. Por mayor info. [email protected]

Hay también una quinta razón, podemos exportar aerogeneradores. De hecho cuando trabajé para Invap Ingeniería SA en el desarrollo de la máquina de 1,5 Mw, logré gestionar con un grupo desarrollador alemán; a quienes con anterioridad les había realizado trabajos de certificación de generadores; la posibilidad cierta de colocar en un parque de Alemania una máquina ya de clase II a la par de otras de origen dinamarqués o alemán, lo que nos permitiría mostrarnos en un escenario muy propicio para futuras exportaciones.

Nota: La temática fue planteada para Argentina, pero saltando párrafos del texto, fácilmente identificables es también válida para países:

Con petróleo pero NO petroleros.

Sin petróleo.

Ing. Reinaldo Medina Kempter

Consultora Eólica – Director