Enel SpA planea cerrar centrales eléctricas alimentadas por carbón, gas natural y petróleo que generaban 13 GW como parte de un plan para favorecer energías renovables, dijo Enrico Viale, director de generación termoeléctrica. En lugar de demolerlas, la empresa con sede en Roma está en busca de desarrolladores para convertir las instalaciones en centros comerciales, hospitales o centros de alta tecnología.

No tenemos ni la capacidad ni el conocimiento para encontrarles un uso industrial nuevo”, dijo Viale en una entrevista en la oficina de Bloomberg en Londres. “Si todavía existe alguna posibilidad de producir energía de una manera diferente, vamos a desarrollar esa idea, pero si no está relacionada con generación de energía, no es lo nuestro”.

La pregunta acerca de qué hacer con centrales eléctricas obsoletas no es algo que ocurra solo en Italia. En todo el mundo, los países están cerrando centrales a carbón para reducir la emisión de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático. Al menos 236 centrales eléctricas en los Estados Unidos tienen los días contados, según indica la campaña Beyond Coal de Sierra Club. El Reino Unido se ha comprometido a cerrar todas sus centrales eléctricas a carbón para el 2025 y China está cerrando centrales que causan smog tóxico en zonas urbanas.

A unas cuantas centrales viejas ya se les ha dado un nuevo uso. Los ejemplos más conocidos son la Power Station of Art en Shanghái y la galería Tate Modern en Londres, así como también la cercana Battersea Power Plant, que está siendo convertida en departamentos. Enel cree que es la primera compañía que ha diseñado una estrategia para un bloque completo de bienes. El objetivo es asegurar que impulsarán la economía local, incluso si ellos mismos no generan ganancias.

En Italia, Amazon está en conversaciones para comprar algunas de las propiedades que Enel ofrece, de acuerdo con una noticia publicada el domingo en el periódico Corriere della Suera, según la cual los ejecutivos de la empresa de ventas por internet estaban buscando lugares para sus centros de datos. La compañía localizada en Seattle no contestó de inmediato a nuestra petición de comentarios.

La decisión de Enel de deshacerse de sus termoeléctricas es parte de una tendencia más grande en toda Europa y Estados Unidos que ya ha creado un mercado de 5.300 millones de dólares para desmantelar centrales en desuso. Cerrar las centrales generadoras de gases de efecto invernadero más sucias es clave para alcanzar los objetivos relacionados con el cambio climático. El máximo responsable de Enel, Francesco Starace, dijo en junio que su compañía está desechando las grandes centrales eléctricas y que quiere enfocarse en la generación de energía limpia.

Fuente: http://gestion.pe/